¿Cómo saber si eres adicto a la pornografía?

Es posible que si tienes adición a la pornografía presentes uno o varios de los síntomas que se describen a continuación:

  1. Prefiero ver pornografía a tener sexo con mi pareja.
  2. A veces, prefiero ver pornografía a quedar con mi pareja o amigos.
  3. Tengo dificultades para pasar un día entero sin ver pornografía.
  4. He ido cambiando mi ocio o actividades recreativas por el consumo de pornografía.
  5. El contenido pornográfico que busco cada vez tiene que ser más intenso.
  6. Veo pornografía incluso en los lugares que puede ser un problema como el trabajo, en un ordenador público y otros similares.

¿Cómo afecta el porno a nuestra conducta y deseo sexuales?

1. Provoca adicción

Numerosas investigaciones demuestran que la adicción al porno funciona como cualquier otra adicción, produciendo tolerancia: cada vez se necesita más cantidad de sustancia para conseguir el mismo efecto. Esto explica por qué las personas que consumen porno empiezan viendo escenas suaves y acaban en contenidos más extremos y descabellados, buscando continuamente la novedad. Además, genera un alivio que es meramente temporal.

2. Distorsión de la realidad

Un joven que ve numerosas imágenes donde el hombre jamás fracasa en el sexo, es visto como un auténtico semental por la pareja sexual de la escena (sea hombre o mujer), haciéndole llegar al clímax con unas cuantas embestidas, va a pensar que es así como tiene que actuar cuando tenga un encuentro erótico. Expectativas más bien inalcanzables, que podrán dar lugar a la sensación de fracaso de los más jóvenes y a buscar soluciones “milagro”, como determinadas pastillas o trucos absurdos encontrados en internet.

3. Disminuye la satisfacción sexual

Al estar acostumbrados a ver representaciones idílicas de escenas que poco tienen que ver con la realidad, como decíamos al comienzo del artículo, por aprendizaje vicario, vamos a intentar reproducir dichas escenas. Puesto que éstas quedan lejos de la realidad, nuestras expectativas van a verse incumplidas y por tanto, también nuestra satisfacción sexual.


El deseo sexual hiperactivo se produce tanto en el sexo femenino como en el masculino. Este deseo sobrepasa los límites esperados de tal manera que interfiere en las actividades cotidianas de la vida de la persona. Por ello, quien lo padece se ve incapaz de postergarlo y debe satisfacer la necesidad prácticamente en el momento en que surge. Además, a pesar de las posibles consecuencias o repercusiones negativas que puedan conllevar a nivel personal, social e incluso laboral, la persona no se siente capaz de limitar su conducta.

Las causas de este desorden pueden ser de distinto índole, tales como un desajuste hormonal, efecto secundario de algún medicamento, o en otros casos puede ser síntoma de un estado de ansiedad grave u otro tipo de trastorno encubierto.

Actualmente los psicólogos y psiquiatras establecen como criterios el que ese deseo y esa necesidad compulsiva de saciarlo genere conflicto e incluso desarrolle complicaciones en la vida de la persona. Asimismo, un rasgo muy característico  en este problema es la búsqueda de su satisfacción y no la del otro.

Como en la gran mayoría de los trastornos sexuales se debe realizar una evaluación exhaustiva donde se excluyan las causas de carácter orgánico. Descartadas las mismas, el tratamiento psicológico irá orientado a estudiar las distintas áreas de la vida de la persona para poder establecer las causas que mantienen esa conducta hipersexual, así como las razones que hacen que se mantengan en el tiempo.

Autoevaluación de la ansiedad

Si cuantificamos la frecuencia o la intensidad de las respuestas o síntomas de ansiedad (preocupaciones, inseguridad, temor, palpitaciones, aceleración cardiaca, evitación de situaciones, etc.) podemos medir nuestro nivel de ansiedad.

Con el propósito de medir o evaluar la ansiedad, se elaboró el Inventario de Situaciones y Respuestas de Ansiedad (ISRA), que fue desarrollado por los profesores de la Universidad Complutense de Madrid Juan José Miguel Tobal y Antonio Cano Vindel. El ISRA fue publicado en el año 1986 y ha sido traducido a más de una docena de lenguas diferentes. Se trata de un test psicológico que permite medir el nivel de ansiedad de cualquier individuo, a partir de los 15-16 años (existen también otras versiones para niños y adolescentes).

Evalúa el nivel general de ansiedad (rasgo general de personalidad ansiosa) y los tres sistemas de respuesta por separado: lo que pensamos, o sistema cognitivo; lo que sentimos a nivel corporal, o sistema fisiológico; y lo que hacemos, o sistema conductual-motor. También evalúa cuatro rasgos específicos de ansiedad o áreas situacionales: ansiedad ante situaciones de evaluación, ansiedad en situaciones sociales o interpersonales, ansiedad en situaciones fóbicas, y ansiedad en situaciones de la vida cotidiana.

Presenta una serie de situaciones que pueden generar ansiedad, que son aquéllas en las que solemos reaccionar normalmente con ansiedad, así como otro conjunto de respuestas, que constituyen los principales síntomas de ansiedad. Este test posee una gran capacidad de discriminación entre grupos, pues permite diferenciar por sus puntuaciones entre sujetos con trastornos y sujetos sin trastornos. Así lo demuestran los estudios científicos realizados comparando entre distintas muestras de individuos de población general, con sujetos que presentaban trastornos psicofisiológicos (trastornos cardiovasculares, como hipertensión, arritmias, etc.; sujetos con trastornos dermatológicos; dolores relacionados con tensión; etc.) o con sujetos que padecían trastornos de ansiedad (crisis de ansiedad, agorafobia, fobia social, ansiedad generalizada, trastorno obsesivo compulsivo, etc.).

Como todos los tests psicológicos, el ISRA debe ser aplicado por un profesional de la psicología que sea especialista en el tema. No obstante, es posible realizar una evaluación aproximativa del nivel de ansiedad que tenemos a partir de algunos de los síntomas que incluye este test, que sirva al lector a modo de autoevaluación. En la Web de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) está publicado una versión de doce síntomas, que vamos a reproducir aquí.

Muestra de síntomas o respuestas de ansiedad

  • Respuestas Cognitivas (lo que pensamos o sentimos) – Preocupación – Pensamientos o sentimientos negativos sobre uno mismo – Inseguridad – Temor a que nos noten la ansiedad y a lo que pensarán si esto sucede
  • Respuestas Fisiológicas (lo que sucede en nuestro cuerpo) – Molestias en el estómago – Sudor – Temblor – Tensión – Palpitaciones, aceleración cardiaca
  • Respuestas Motoras (lo que manifestamos en nuestro comportamiento) – Movimientos repetitivos (pies, manos, rascarse, etc.) – Fumar, comer o beber en exceso – Evitación de situaciones

Realizar test de autoevaluación

Los celos

La celotipia.


Los celos, celotipia

La celotipia. Los celos son una emoción que surge por querer poseer en exclusiva a la persona amada. El miedo a la pérdida, real o no, planea como una amenaza. Normalmente asociamos este sentimiento a las relaciones de pareja, pero también puede darse entre hermanos, compañeros de clase…

Los celos y la envidia, tienen el mismo motivo: la necesidad de poseer. El celoso manifiesta su miedo a perder su posesión, es decir, considera que es suyo y no quiere que nadie se lo quite. El envidioso en cambio quiere lo que no tiene. Los celos pueden ser una manifestación de amor, pueden ser positivos mientras se respeten las normas aceptadas por la pareja.

Los celos pueden no ser malos

El celoso se siente mal cuando ve o imagina a su pareja con otras personas. Siente ansiedad y nerviosismo cuando sucede. Es frecuente la comparación constante (“soy más bajo que…”, “soy menos simpático que…”), facilitando la minusvaloración y la necesidad de demostración de afecto por parte de la otra persona. Los comentarios y los gestos del otro son analizados exhaustivamente buscando indicios. Actúa motivado por la desconfianza, se niega a salir con otras personas y se enfada si su pareja comparte su tiempo con otros. El estado de vigilancia es continuo, llevándole a espiar a su pareja la correspondencia, llamadas… con el fin de asegurar la fidelidad o encontrar pruebas que demuestren una posible aventura.

Los celos, la celotipia, cuando superan una dosis razonable, destruyen la pareja. Por ejemplo, es razonable que nos podamos sentir celosos cuando una persona de nuestro mismo sexo habla regularmente con nuestra pareja. Pero a la larga los celos pueden llegar a destruir la relación: la amenaza constante, sentir que se está observando cada comportamiento, hará tarde o temprano que la pareja cambie su forma de comportarse, que se destruya la posibilidad de diálogo y finalmente, el miedo a perder al otro, acaba llevando la relación a su fin. Sería la profecía autocumplida.

La depresión en la tercera edad

Depresión en los adultos mayores. La depresión es una enfermedad mental. Es un trastorno del estado de ánimo en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante semanas o por más tiempo.

La depresión en los mayores puede manifestarse en dolencias físicas

Los trastornos psicológicos en los mayores pueden ser una causa de múltiples dolores que pueden degenerar en serios daños a su salud.

Si la depresión en los ancianos no es diagnosticada ni tratada, existe una alta probabilidad de generar un sufrimiento innecesario que con tratamiento hubiera podido evitarse. Muchos rechazan el tratamiento con antidepresivos, pero diversos estudios demuestran que en estos casos incluso el tratamiento solo con psicoterapia ayuda al sujeto a manejar con eficacia todos sus pensamientos negativos y distorsionados. De esta manera, se ofrecen recursos al anciano y entrenamiento en nuevas habilidades para afrontar sus problemas desde una perspectiva más realista y más objetiva, que le permitirán abordar su vida de una manera más positiva.

La intervención psicológica dependerá del contexto en que deba desarrollarse la terapia. En ocasiones, el trabajo se tornará difícil por lo complicado que puede ser manejar este tipo de casos y la lentitud en la consecución de resultados. Muchos profesionales coinciden en que, más que una especialidad de la psicología, la psicogerontología es un acto de servicio que no todos los profesionales de la salud mental están capacitados para realizar, por la dificultad que entraña y por la excepcionalidad de cada caso.

Conceptual definición y pasos de la TERAPIA DE PAREJA

Pasos en la Terapia de Pareja

  1. DERIVACIÓN Y CONTACTO TELEFÓNICO
  2. ENTREVISTAS INICIALES
  • Etapa social
  • Primera impresión
  • Verificación de datos y presentación del contexto
  • Apertura
  • Preguntas del terapeuta
  • Comunicación con el terapeuta
  • Registro del feedback
  • Fijación de objetivos
  • Primeras redefiniciones
  • Otros aspectos
  • Cierre de la entrevista

3. TRATAMIENTO COMPLETO

Conceptos y definiciones


Consejero matrimonial

El consejero matrimonial de profesión es un fenómeno moderno. Él —o ella— apareció en escena en las últimas décadas… ¡pero a qué paso! “El asesoramiento de siquiatras de niños o consejeros de familia se ha convertido en una de las industrias de mayor crecimiento”, según la revista U.S.News & World Report. Un ejército creciente de consejeros profesionales —siquiatras, sicólogos, clérigos (consejeros pastorales), médicos, abogados, maestros, terapeutas matrimoniales y familiares, asistentes sociales y personas que tienen algún grado académico en la ciencia que estudia el comportamiento— ha reemplazado a los consejeros y asesores oportunos pero no profesionales del pasado.

Psicólogo de parejas – Psicóloga de parejas

Es quien, hace el tratamiento clínico psicológico que se brinda a ambos miembros de una relación sentimental, en su condición de enamorados, novios, esposos, convivientes, separados y/o divorciados, por parte de un psicoterapeuta o terapeuta profesional, debidamente capacitado y facultado por los respectivos organismos oficiales reguladores del país donde ejerce su profesión.

En una terapia de pareja, el psicoterapeuta se centrará fundamentalmente en mejorar la comunicación en la relación. De esta manera, se aprenderá a controlar los impulsos y emociones para afrontar y resolver los conflictos que puedan surgir de una manera más eficiente. Además, se enseñará a ver los problemas desde otra perspectiva, intentando relativizar los mismos sin que los personalismos, la soberbia u orgullo pueda distorsionar los juicios de valor.

Asesor matrimonial – Asesora matrimonial

¿Qué es el asesoramiento matrimonial?

De acuerdo con la junta que certifica a los consejeros matrimoniales en Michigan, E.U.A., el asesoramiento matrimonial es: “Guía, pruebas, consideraciones, terapia, instrucción, o el dar consejo, el propósito principal del cual es evitar, eliminar, aliviar, arreglar o resolver conflictos o disensiones matrimoniales, o crear, mejorar o restablecer la armonía matrimonial”.

Eso parece ser exactamente lo que necesitan Juan y María. Sin embargo, ésa es tan solo una de los cientos de definiciones que se dan al asesoramiento matrimonial. La ciencia que estudia el comportamiento (del cuerpo, la mente, el sistema nervioso) es una cosa. Pero los esfuerzos que se han hecho por aplicar esa ciencia ha producido miríadas de teorías y prácticas. Allen S. Bernsten*, sicólogo de Florida, E.U.A., describe cuatro escuelas de sicoterapia que, a su vez, se dividen en 130 subescuelas:

Analítica: El terapeuta trata de sondear las motivaciones inconscientes del paciente o por qué se comporta como lo hace. Sondea los primeros recuerdos de su infancia, los cuales tal vez arrojen luz sobre sus acciones actuales.

Conductista (”Behaviorista”)En este modo de abordar, el terapeuta se interesa menos en las motivaciones internas del paciente. En vez de eso, trata de cambiar los hábitos o el comportamiento indeseables por medio de educación y acondicionamiento.

Humanística: En el caso de este enfoque, el terapeuta da mayor énfasis a que el paciente tenga en cuenta la consciencia de sí mismo, su desarrollo personal y su propia responsabilidad, para efectuar cambios en el paciente y sus acciones.

Transpersonal”: El terapeuta trata de ayudar al paciente a sobreponerse a todo y fusionarse con alguna “voluntad universal”. Este enfoque puede hacerse verdaderamente místico.