PAREJAS: DOS MOTIVOS DE PORQUÉ FRACASAN

La falta de interés y de intimidad y los cambios en el modo en el que nos hablamos y nos escuchamos influyen en la calidad de la unión sentimental.

Cuando comenzamos una relación nos enfocamos en todo lo bueno que tiene nuestra pareja. Es el momento de descubrir a la otra persona y todo es nuevo y emocionante. Nuestra actitud es positiva y atendemos a lo que necesita, buscando la forma de complacerla. Le decimos piropos, halagos, somos detallistas y hacemos lo posible para que se sienta cómoda, especial y querida. En ocasiones podemos descubrir aspectos que no nos gustan demasiado, pero los pasamos por alto y nos centramos en lo que nos encanta.

Con el paso del tiempo, sin embargo, la relación llega al umbral en el que las cosas se vuelven familiares y, dejamos de hacer esfuerzos y tratamos a la pareja de manera diferente a como lo hacíamos al principio: pasamos por alto lo que antes nos entusiasmaba y ponemos el foco en lo que nos gusta menos; dejamos de estar presentes en la relación, dedicando más tiempo a otras cosas y no escuchamos ni atendemos a sus necesidades. «Perdemos la emoción y la energía y esto afecta a la calidad de la relación».

La falta de amor no es la culpable

Existen dos razones principales por las que fracasan las relaciones estables.

La primera es que hemos dejado de ser lo más importante el uno para el otro. «Las prioridades han cambiado y hay otras muchas preferencias antes que la pareja, lo que lleva a un distanciamiento y desconexión».

La segunda razón es la falta de pasión . La pareja está abocada al fracaso o a un sufrimiento compartido innecesario si no hay pasión, aunque se quiera mucho a la otra persona.

Pero, ¿qué es la pasión? Conviene aclarar, no obstante, que la pasión no se refiere de manera exclusiva a la relaciones sexuales. «La pasión es algo que va más allá del sexo y tiene que ver con la necesidad de buscar momentos de intimidad con la pareja que permiten la expresión de su amor y lo fortalece».

Es cierto que existen circunstancias que no facilitan que exista intimidad: el trabajo, los gastos del día a día, el cuidado de los hijos… Pero realmente son excusas para no hacer aquello que sabes que es bueno para la relación. De hecho, una de las características principales de las parejas que se mantienen unidas con el paso del tiempo es que cuidan la intimidad en la relación porque saben que potencia el amor. Para estas parejas los problemas del día a día no son un motivo para olvidarse de la intimidad en su relación, y buscan la forma de conservarla cada día.

Al comienzo de una relación, no imponemos reglas a nuestra pareja. Pero con el tiempo construimos creencias sobre cómo debería actuar, pensar o sentir nuestra pareja. Esperamos cosas de nuestra pareja que nunca esperaríamos de nadie más. Y, ¿qué pasa cuando no se cumplen esas expectativas? Bloqueamos nuestro amor incondicional, o incluso peor, tratamos mal o con indiferencia a nuestra pareja porque ya no nos satisface como al principio.

Pero la conexión y pasión que las parejas sienten al principio no desaparece de un día para otro. Su pérdida es la consecuencia de haber ido olvidando hábitos de pareja saludables. Es algo así como abandonar el hábito de lavarse los dientes a diario: a medida que pase el tiempo sentirás ciertas «molestias» o notarás que algo va mal pero quizá no seas consciente de los efectos dañinos de ese olvido hasta que empiece a doler y puede que entonces ya sea demasiado tarde.

Independencia, sí; falta de interés, no

La falta de interés mutuo es otra de las señales que indican que la pareja ha perdido la conexión. «Cuando nuestra atención se desvía hacia otras cosas que tienen más que ver con uno mismo que con la pareja, disminuye el interés por el otro y restamos tiempo a la relación para dedicárselo a otras personas o otras actividades».

Es fundamental que cada miembro de la relación mantenga su parcela de independencia, pero la pareja siempre debe ser lo más importante si queremos que la relación siga siendo extraordinaria.

La presencia, es decir, dedicar tiempo de valor a estar con nuestra pareja, a escucharla, a entenderla y a darle nuestra atención demostrando un interés real, refuerza el vínculo del amor, y cuando disminuimos nuestra presencia uno de los pilares de la relación se hace más débil sin darnos cuenta. «Una de las demostraciones de que esto está sucediendo es cuando uno de los miembros de la pareja empieza a dedicar el tiempo libre que antes compartía con su pareja a hacer otras actividades. No es el hecho de que esa persona dedique tiempo a sus aficiones lo que debe alertarnos, sino que al hacerlo está cambiando, sin ser consciente de ello, uno de los hábitos saludables que esa relación tenía al principio y que la hicieron funcionar».

Si no hay presencia en la relación, si la pareja no está presente de una manera real, habrá un distanciamiento y se empezará a buscar la conexión perdida fuera de la pareja.

Lo que dices y cómo lo dices importa

Cuando sentimos que nuestra pareja no nos escucha pensamos que no nos entiende, y en consecuencia que no somos lo suficientemente importantes para él o ella. «Tener una buena comunicación con tu pareja no es solo sentarse a hablar, es también escuchar con amor, atención e interés lo que está diciendo para entenderla. Cuidar la comunicación con tu pareja, refuerza la conexión», aconseja la psicóloga.

El lenguaje con el que nos dirigimos a la pareja es otra de las señales importantes. Con el paso de los años dejamos de usar palabras cariñosas y amables para sustituirlas por otras más rudas, al tiempo que cambiamos nuestro tono. No importa solo lo que decimos, sino también cómo lo decimos.

Apreciar es dar valor, mérito y cariño a las personas. Dejamos de apreciar a nuestra pareja cuando disminuimos los gestos cariñosos o los detalles que muestran que es importante para nosotros. Y también cuando no expresamos lo que nos gusta de ella y damos por hecho que ya lo sabe; o incluso cuando sin ser conscientes de ello nos vamos al otro extremo y manifestamos lo que no nos gusta o le damos otro sentido a lo que antes nos gustaba. Pasamos de expresiones como «cariño, me encanta que seas tan alegre» a «siempre te ríes por todo, no te tomas nada en serio».

Cuando aprecias a alguien eliminas el juicio y la crítica y conectas con la esencia de la otra persona y es más fácil amar. «Si dejamos de apreciar a nuestra pareja se sentirá rechazada y eso afectará a la conexión».

Discutir, pero no destruir

No es el hecho de discutir en sí lo que debe preocuparnos pues, tal como explica la psicóloga, hacerlo de una manera sana y tener puntos de vista diferentes es positivo para la pareja. «Lo que debe alarmarnos es retirar el amor a nuestra pareja tras una discusión. Eso implica no olvidar la discusión cuando terminan y buscar un escarmiento para esa persona o querer que sufra las consecuencias de lo que ha pasado».

Cuando se retira el amor se hacen cosas como dormir en otra habitación (o en el sofá); dejar de hablarse durante días; ignorar lo que hace; hablar con mal tono; hacer reproches; no responder a sus llamadas o mensajes; desaparecer de casa varios días sin decir nada; amenazar con dejar la relación; decir que ya no queremos a la persona; hacer desprecios o salir de la habitación cuando la otra persona entra…

Cuando se retira el amor por una discusión, se activan tres sentimientos perjudiciales para la relación que son el rechazo, el rencor y el resentimiento.

Para recuperar la pasión y el romance, el psicólogo aconseja que des un paso atrás y te preguntes: «¿Qué adorabas de tu pareja al inicio?, ¿Qué es lo que te hizo enamorarte de él o ella?, ¿Qué es lo que lo hace a él o ella la persona más importante en tu vida?». Después, cambia el enfoque hacia el amor que sientes por tu pareja, deja de vivir de expectativas fabricadas y vive en el momento, compartiendo el amor que sientes y tienes.

El Nadal pot perjudicar a les parelles

El Nadal pot ser perjudicial per a les parelles. L’11 de desembre, unes setmanes abans de començar el Nadal, és el dia més probable perquè es trenqui una relació. A l’Estat espanyol augmenten les demandes de dissolució matrimonial. Així, de les 111.704 separacions i divorcis que es van produir el 2018, un 26% (29.108) va tenir lloc de gener a març. El primer dilluns hàbil de gener és el més crític i, de fet, els advocats del Regne Unit en diuen Dia D (Dia del Divorci).

Quins efectes nocius tenen aquests dies per a les relacions sentimentals? En primer lloc, si l’11 de desembre és el dia més crític per a les parelles, pot ser perquè és el moment en què es comunica o es decideix trencar, més que no pas el dia que la ruptura es fa efectiva. «Cal tenir en compte que una cosa és quan es produeix la ruptura (que moltes vegades és més un procés que un moment puntual) i una altra és quan es fa pública o es fa oficialment la petició de separació o divorci». En qualsevol cas, per què tantes persones trenquen la seva relació o comuniquen la seva ruptura sentimental just abans o immediatament després de Nadal?

Males dates tant per a les relacions noves com per a les més duradores

«Així com en la rutina és més senzill deixar-se portar per la inèrcia, en els períodes de vacances, i especialment per Nadal, les parelles saben que han d’afrontar un període intens de vida familiar i, per tant, és el moment en què precipiten la decisió».

«Pot ser que aprofitin el Nadal per a comunicar una ruptura (retinguda en la seva versió pública) que ja fa temps que ‘es va cuinant’, i així s’estalvien passar per les situacions familiars amb una relació que ja està trencada o molt deteriorada. S’estalvien, doncs, un bon maldecap, per dir-ho ras i curt. El Nadal et força, t’obliga a viure’l com un període familiar de proximitat emocional als teus, i aquest ambient familiar i amorós fa que encara pugui resultar més difícil mantenir una relació de parella que fa temps que està deteriorada».

«Si d’aquí a Nadal la cosa no ha canviat…»

«Passar les vacances en família, amb els pares, amb els fills i, és clar, amb la parella, si la tens, és una tradició, un ‘donat per descomptat’ de les nostres societats, en què se celebra el Nadal». Però aquestes dates també són per a moltes persones un període de reflexió després del qual el sociòleg assenyala un altre possible desencadenant de ruptures.

«Moltes persones aprofiten el nou any (o un període assenyalat) per a fer bons propòsits. No em resulta versemblant que pugui ser gaire general, però hi pot haver algun cas que decideixi començar l’any amb una nova vida en què ja no hi ha lloc per a una relació deteriorada. Diguem que el bon propòsit i  imaginar i començar a sentir tot el que això pot comportar de bo poden donar valor, ànims i impuls per a portar a la pràctica una situació (separar-se de la parella) en què ja fa temps que es pensa».

«Pot influir que el Nadal signifiqui un període de revisió personal i per tant inciti a la presa de decisions d’aquest tipus. L’experiència clínica ens ensenya que quan una parella està passant per una etapa crítica, és habitual que el membre més insatisfet estableixi deadlines del tipus: ‘Si d’aquí a Nadal la cosa no ha canviat…'».

Històricament, els divorcis i les separacions consensuats han estat més comuns que els no consensuats. El 2018, per exemple, 65.636 ruptures van ser de comú acord, en comparació amb les 46.068 que no van arribar a un conveni, segons l’estadística del CGPJ.

Amb acord o no, abans d’arribar a la separació, «a les parelles i famílies que estiguin passant per algun tipus de malestar relacional, els aconsello, principalment, que sol·licitin ajuda professional i que no triguin gaire», recomana Adrián Montesano. «Les possibilitats d’unió o separació sense patiment ni més conseqüències disminueixen com menys es triga a afrontar la situació amb ajuda professional o sense. Dit d’una altra manera, com més aviat millor.

I en el cas que la separació arribi en unes dates tan assenyalades com el Nadal, com s’hauria d’afrontar? «Malauradament, no estem preparats per a les pèrdues. Som una societat educada en l’aferrament. Però les ruptures de parella, quan toquen, són molt saludables», afirma Montesano i explica el perquè. «És important que siguem conscients del fet que l’estrès relacional és un dels factors que té més incidència en el benestar psicològic de les persones. Així, els membres d’una parella amb un nivell de conflicte alt o amb un grau alt de desvinculació emocional estan exposats a nivells d’estrès equiparables a haver patit un trauma i que poden desembocar en importants problemes de salut tant físics com psicològics. Així doncs, una ruptura a temps és sempre una victòria per a la família, inclosos els fills, si n’hi havia».

En qualsevol cas, «si li ha representat un shock, que busqui el suport dels seus. Si li ha representat una alegria, que ho celebri. Si li ha representat les dues coses, doncs que ho celebri en companyia dels seus».

NO estamos biológicamente predispuestos hacia la monogamia y que si la practicamos es porque somos pobres

«Hay dos cosas muy importantes en la vida: una es el sexo y de la otra no me acuerdo». ¿Realmente el sexo es tan fundamental?

El sexo es importantísimo, muchísimo más importante de lo que piensa la mayoría de las personas, de las instituciones y la sociedad en general. El sexo determina en gran medida nuestra calidad de vida, en el sexo tienen su origen muchos comportamientos. Y sin embargo, el sexo está ninguneado.



¿Quiere decir que la monogamia guarda relación con la economía?

Exactamente. Nosotros somos monógamos porque somos pobres. Solo hay que observar nuestra sociedad para entenderlo: los ricos no son monógamos, como mucho son monógamos secuenciales (es decir, a lo largo de su vida tienen consecutivamente varias parejas, una detrás de otra).

Los que no somos ricos no podemos ser monógamos secuenciales porque separarse y divorciarse conlleva un enorme daño económico. Y la poligamia (tener varios compañeros sexuales a la vez) también es muy caro, ni usted ni yo nos la podemos permitir.

Trastorno dependiente de la personalidad

Las personas con un trastorno dependiente de la personalidad no sólo tienen dificultades muy notorias para tomar decisiones con autonomía, sino que disponen de estrategias débiles para resistir las críticas sociales. Ambas circunstancias menoscaban su oportunidad de desarrollo.

El trastorno dependiente de la personalidad es un tipo de trastorno de la personalidad del grupo C (desórdenes ansiosos o temerosos). Estos individuos tienen una necesidad general y excesiva de que se ocupen de ellos (comportamiento de sumisión o adhesión), además de un gran temor de separación.

Pueden parecerte frases extrañas, sin embargo, muchas mujeres (y algunos hombres) suelen decir a diario frases como “permiso… ¿puedo pedirte permiso para ir al parque?” o “Disculpa… ¿puedo irme a dormir?”El trastorno de personalidad por dependencia se basa en “pedir permiso para pedir permiso”.

Es decir, se trata de una afección o desequilibrio del tipo psicológico/emocional donde una persona depende demasiado de otra, sobre todo de la pareja. Sin ella, no puede satisfacer sus necesidades.

Este problema suele comenzar en la infancia, aunque todavía las causas y “disparadores” son desconocidos. Si bien podemos pensar que es más frecuente en las mujeres, afecta también a los hombres, y más de lo que creemos.

El trastorno de personalidad por dependencia también se caracteriza por la sumisión hacia la otra persona y un gran temor a la separación o el abandono por quien más se ama. Es, entonces, “una necesidad excesiva de que se ocupen de uno» y se puede dar en diversos contextos.

La revelación de una infidelidad

2 maneras de afrontar LA INFELIDAD

La revelación de una infidelidad, es un momento crucial en las relaciones de pareja. Para muchas es un punto de no retorno, tras el cual el vínculo queda irremediablemente dañado; mientras que a otras las permite redefinir, reforzar y renovar los cimientos sobre los que se erigen.


Ser infiel, es simplemente, romper la confianza de la pareja cuando se mantienen secretos alejados de la intimidad conyugal. En definitiva, somos infieles a nuestra pareja cuando le mentimos de manera consciente y a sabiendas de que nuestro comportamiento no es el correcto.

Escojer como tomárselo si es posible, se convierte en una elección.

SEPARACIÓN DE LA PAREJA Y SEGUIR

Cómo superar una ruptura amorosa

Recomponerse al finalizar una relación no es algo sencillo, ni en hombres ni en mujeres. Si bien es cierto que cada separación es diferente, las claves de la psicología para liberarnos de la tristeza y ser más fuertes emocionalmente se basan en la gestión emocional y la protección de la autoestima.

En primer lugar, para saber cómo superar la tristeza después de una separación, es necesario organizar y conducir toda la cascada de emociones que podemos sentir tras una situación tan dolorosa. Si nos sentimos desbordados por los sentimientos, probablemente terminemos pensando que no podemos controlar nada de lo que nos rodea. Para gestionar nuestras emociones podemos hacer el ejercicio de identificarlas antes de que estallen y ponerles nombre.

Por ejemplo, podemos identificar el momento en el que se inicia el sentimiento de ira, pensar por qué lo estamos sintiendo y si realmente vale la pena mantener esa emoción tan desagradable. Aprender a controlar los sentimientos no es un proceso sencillo, pero nos puede ayudar a ser fuertes después de una ruptura. Además, este aprendizaje nos servirá como herramienta ante otros conflictos de la vida.

Subir la autoestima tras una ruptura

En segundo lugar, cuando seamos capaces de controlar nuestras emociones, tendremos que aprender a proteger y trabajar la autoestima. Esta tiene un papel muy importante en generar un punto de vista más optimista de la vida, nos ayuda a desarrollar la resiliencia y a tomar mejores decisiones. Para aumentar y fortalecer la autoestima, podemos hacer algunos de los siguientes ejercicios:

  • Pensamiento positivo: se trata de darle la vuelta a la tortilla, dejar de pensar en lo mal que lo hacemos todo y empezar a valorar un poco más nuestras decisiones.
  • Autoaceptación y reafirmación de nuestras ideas: un paso muy importante para saber cómo superar la tristeza después de una separación consiste en aceptarse a uno mismo. Esto es vital para tener una buena salud mental y poder reponernos de una ruptura dolorosa. Tener unas buenas expectativas de autoeficacia (es decir, creer que lo que vamos a hacer, lo haremos bien) aumenta las posibilidades de éxito lo que, a su vez, aumenta la autoestima.
  • Afirmaciones positivas: es importante darnos cuenta de qué lenguaje utilizamos para hablarnos a nosotros mismos, si estamos todo el rato atacándonos o pensando que no somos suficiente probablemente nuestra autoestima no podrá fortalecerse correctamente. Es por ello que debemos intentar utilizar un lenguaje basado en afirmaciones positivas hacia nosotros mismos como, por ejemplo «yo puedo lograr este objetivo» o «merezco ser feliz y querido/a«.
  • Metas realistas: debemos proponeros pequeños objetivos, metas que podamos cumplir a corto plazo para ir encaminando nuestros actos hacia la superación personal. Vernos capaces de cumplir con dichos objetivos aumentará nuestra seguridad y, por lo tanto, la autoestima. Por ejemplo, podemos proponeros salir a tomar algo con amistades nuevas, hacer pequeños viajes solos, leer un libro que siempre nos haya llamado la atención…
Cómo superar la tristeza después de una separación - Subir la autoestima tras una ruptura

SUPERAR LA SEPARACIÓN Y SEGUIR

Tras pasar el periodo de duelo que hemos comentado, empezarás a ver las cosas de otra manera. El tiempo es nuestro gran aliado, pero también lo es nuestra mente, cuando es capaz de pensar de forma realista. No sirve de nada que pase el tiempo y sigamos sintiéndonos incompletos, vacíos, pensando que era el amor de nuestra vida, etc.

Por lo tanto, tenemos que obligarnos a pensar conforme a la realidad y no albergar ideas hiperrománticas o hacer dramatizaciones que lo único que harán es más daño.

Uno debe comenzar a ponerse en pie y dejar de pensar de forma extremista y rígida. El amor de tu vida no existe. No ha nacido un ser que sea tu alma gemela, ni tu media naranja, ni nada por el estilo. Lo que importa de verdad es estar a gusto con la persona con la que estés en pareja en el presente.

Busca compañía

Pareja con un café

No estás solo, ni vacío, a tu alrededor existen miles de personas dispuestas a conocerte además de las que ya conoces. Eso sí, lo podrán hacer si no te cierras a ellas. Aunque no te apetezca en absoluto, has de obligarte a salir con amigos, a reunirte con familiares, a llamar a alguien que no ves desde hace tiempo, a llenarte de planes divertidos.

Poco a poco, conforme lo vayas haciendo, te irás sintiendo más reconfortado. Además, gracias a salir y quedar con otras personas, puedes conocer a alguien interesante, o pueden salirte oportunidades laborales, de viajes, de ocio…nunca se sabe.

Recupérate a ti mismo. Es posible que en pareja hayas dejado de hacer cosas que antes te hacían vibrar. Es el momento de volver a retomarlas y empezar a ganar satisfacción con esas actividades. Muchas veces en pareja nos abandonamos a nosotros mismos y tras la ruptura, es recomendable volver a encontrarnos. Nos lo agradecerá nuestra autoestima.

Las metas dan un sentido a nuestra vida y nos hacen avanzar en positivo.

La actitud de no parar, sino de avanzar, de no encerrarnos en nuestra desgracia ni rumiar pensamientos negativos, hará que ganemos la batalla a ese profundo dolor y salgamos fortalecidos. Después de todo, la otra persona se convertirá en un recuerdo, que podrá ser más o menos agradable, pero finalmente un recuerdo.

DESPUÉS DE LA SEPARACIÓN

Dejar una relación es un proceso que puede llegar a ser sumamente doloroso. Has estado con esa persona días, meses o años, has compartido toda tu vida con él o ella. Os conocéis casi a la perfección. Compartís amistades, tienes cariño hacia su familia y de repente todo eso, se esfuma, casi de un día para el otro. ¿Cómo no voy a sentir dolor después de la ruptura?

Esa persona, que estaba tan presente en tu vida, que era lo más importante para ti, de repente ya no está y quizás no vuelvas a verla nunca más. Claro que es duro y mucho. Tu alma se rompe en pedacitos, te sientes muy perdido, no ves ninguna salida y la sensación de vacío se apodera de ti.

A pesar de todo ello, la vida sigue…El mundo no se va a frenar porque tu relación de pareja haya terminado y, por lo tanto, no te queda otro remedio que seguir caminando.

Lo primero que has de saber y aceptar es que te vas a sentir mal, muy mal. La ruptura, como hemos dicho, duele. Pero también tienes que entender que es el proceso normal y aconsejable. Has de llorar esa pérdida, enfadarte con el mundo, gritar si te apetece… siempre y cuando estos comportamientos no duren demasiado.

Puede que te sientas incompleto, que la mitad de tu vida se fue para no volver, que nunca encontrarás a nadie como esa persona, que eres un fracasado, etc. Tienes que darte cuenta de que todo esto no son más que ideas, pensamientos que salen de tu cabeza y que son los responsables reales de tu sufrimiento. Cuanto más ahondes en ellos, más crecerán y mas dolor te causarán. No los alimentes.

SUPERAR UNA SEPARACIÓN

Las rupturas suponen momentos devastadores para las personas que lo sufren, tanto si es esa persona la que ha decido poner punto y final, como si ha sido el otro el que ha querido dejar la relación. Aunque a veces hay sensación de alivio, la memoria ejerce un papel clave a la hora de pasar página: debemos olvidar al otro para no seguir anclados y continuar con nuestras vidas. Pero no siempre es fácil hacerlo.

En ocasiones, se han producido relaciones de dependencia posteriores a la ruptura, donde parece haber un vínculo y un recuerdo mayor a cuando se estaba en la relación. Este grado de adicción impide que avancemos. Por eso, lograr la aceptación y superar el duelo es necesario en todas las ocasiones.

Adicción a tu ex

Durante el tiempo que estamos manteniendo una relación con otra persona, nuestro cerebro adquiere una serie de comportamientos, interioriza esquemas de pensamiento y crea rutinas donde nos sentimos seguros y reconfortados. Al terminar la relación, estos patrones se mantienen y parece que sufrimos un síndrome de abstinencia con recuerdos frecuentes al otro, hacia los momentos compartidos, especialmente los agradables, donde sentíamos el bienestar.

Aunque racionalicemos la situación, emocionalmente parecemos necesitar al otro. Aumenta la sensación de soledad y fracaso, el miedo al futuro, la ansiedad y la sintomatología depresiva, típica de los momentos de pérdida. En estos momentos, si se lograse la aceptación, podría ir pasándose por las diferentes etapas del duelo hasta culminar con la serenidad que se logra al final.

Olvida a tu ex

El impulso inicial imprescindible es tener la voluntad de querer dejar la relación, olvidar a la pareja y seguir adelante. Pero esta voluntad no lo es todo. Muchas veces, ante ciertos niveles de dependencia y con emociones negativas desbordantes, debemos generar herramientas que nos ayuden a superar la etapa y comenzar el olvido.

A través de las siguientes estrategias, podrás lograr seguir adelante olvidando a tu ex:

1. Acepta para dejar ir

Las emociones más comunes nada más dejar a una pareja son la soledad, la frustración o la culpa, pero la que realmente corresponde, aunque pueda doler, es la tristeza, la emoción imprescindible de la pérdida. Una vez que asumimos que es el estado en el que debemos estar, que la relación se ha terminado, debemos enfrentarnos a esta nueva etapa y continuar con el resto de herramientas. 

2. Actívate

La activación física tiene un efecto directo sobre la tristeza. Ayuda a que pueda superarse, oxigena a nuestro cerebro y amplía el campo de visión. De hecho, la activación conductual es uno de los tratamientos más efectivos que ayudan a combatir la depresión.

3. Agradece

La gratitud genera un mayor campo de visión. Nos desbloquea y empezamos a ver y valorar todo aquello que hay en nuestra vida.

Escoge cada noche diez cosas de tu vida por las que te sientas agradecido y explica el motivo. Tienen que ser cada día diferentes y nunca relacionadas con la pareja que dejas atrás.

4. Genera nuevos recuerdos

A medida que nuestro cerebro se llena de unas cosas, se vacía de otras. Para poder liberar recuerdos, tienes que empezar a generar otros positivos. Puedes planear viajes con amigos, cultivar nuevos hobbies o centrarte en viejas pasiones para las que antes no tenías tiempo suficiente.

5. Tiempo

No es que el tiempo todo lo cure, pero ayuda a dejar atrás las cosas negativas, pudiéndonos centrar en las nuevas experiencias, la rutina habitual y nuestra vida social. Date el tiempo necesario para poder superar la tristeza, sin forzar ni querer correr. Cada persona necesita su tiempo y su espacio.

Al aceptar las pérdidas y apoyarnos en la tristeza, podemos empezar a generar un cambio de actitud que nos predisponga al olvido y a la superación. Necesitamos tiempo, espacio para pensar y momentos de ocio que nos hagan disfrutar, sabiendo que en nuestra mano está poder estar bien en el futuro, aunque ahora no lo veamos.