La clau de la felicitat

– Les connexions socials ens beneficien i la solitud ens mata. Marian Rojas Estapé, que repassa l’estudi de Waldinger al seu llibre Cómo hacer que te pasen cosas buenas (Espasa), explica que “les persones amb més vincles amb família, amics o la comunitat són més felices, més sanes, viuen més temps que les persones que tenen menys relacions. La solitud ha demostrat ser profundament tòxica”.

– El més important no és el nombre de vincles socials, sinó la qualitat d’aquests vincles, i com més propers, més important resulta que siguin de qualitat. “Viure immersos en un conflicte resulta perjudicial per a la salut. Els matrimonis molt conflictius o sense afecte són molt perniciosos. I el contrari, viure amb relacions bones i càlides, proporciona protecció”.

– Les bones relacions no només protegeixen el cos, sinó també el cervell. “Tenir més vincles segurs amb una altra persona durant la vellesa ens aporta protecció i els records d’aquestes persones es mantenen nítids durant més temps (tenen més bona memòria durant més temps)”.

Brexpiprazole

Brexpiprazole , vendido bajo la marca Rexulti , es un antipsicótico atípico . Es un agonista parcial del receptor de dopamina 2 y se ha descrito como un «modulador de la actividad de la serotonina-dopamina» (SDAM). El medicamento recibió la aprobación de la FDA el 13 de julio de 2015 para el tratamiento de la esquizofrenia y como tratamiento complementario para la depresión . [2] Se ha diseñado para proporcionar una eficacia y tolerabilidad mejoradas (p. Ej., Menos acatisia , inquietud y / o insomnio ) sobre los tratamientos complementarios establecidos paratrastorno depresivo mayor (MDD). [3]

El medicamento fue desarrollado por Otsuka y Lundbeck , y se considera que es el sucesor [4] del aripiprazol antipsicótico atípico más vendido de Otsuka (Abilify). La patente estadounidense de Otsuka sobre aripiprazol expiró el 20 de octubre de 2014; [5] y un genérico fue aprobado en abril de 2015. [6]

PAREJAS: DOS MOTIVOS DE PORQUÉ FRACASAN

La falta de interés y de intimidad y los cambios en el modo en el que nos hablamos y nos escuchamos influyen en la calidad de la unión sentimental.

Cuando comenzamos una relación nos enfocamos en todo lo bueno que tiene nuestra pareja. Es el momento de descubrir a la otra persona y todo es nuevo y emocionante. Nuestra actitud es positiva y atendemos a lo que necesita, buscando la forma de complacerla. Le decimos piropos, halagos, somos detallistas y hacemos lo posible para que se sienta cómoda, especial y querida. En ocasiones podemos descubrir aspectos que no nos gustan demasiado, pero los pasamos por alto y nos centramos en lo que nos encanta.

Con el paso del tiempo, sin embargo, la relación llega al umbral en el que las cosas se vuelven familiares y, dejamos de hacer esfuerzos y tratamos a la pareja de manera diferente a como lo hacíamos al principio: pasamos por alto lo que antes nos entusiasmaba y ponemos el foco en lo que nos gusta menos; dejamos de estar presentes en la relación, dedicando más tiempo a otras cosas y no escuchamos ni atendemos a sus necesidades. «Perdemos la emoción y la energía y esto afecta a la calidad de la relación».

La falta de amor no es la culpable

Existen dos razones principales por las que fracasan las relaciones estables.

La primera es que hemos dejado de ser lo más importante el uno para el otro. «Las prioridades han cambiado y hay otras muchas preferencias antes que la pareja, lo que lleva a un distanciamiento y desconexión».

La segunda razón es la falta de pasión . La pareja está abocada al fracaso o a un sufrimiento compartido innecesario si no hay pasión, aunque se quiera mucho a la otra persona.

Pero, ¿qué es la pasión? Conviene aclarar, no obstante, que la pasión no se refiere de manera exclusiva a la relaciones sexuales. «La pasión es algo que va más allá del sexo y tiene que ver con la necesidad de buscar momentos de intimidad con la pareja que permiten la expresión de su amor y lo fortalece».

Es cierto que existen circunstancias que no facilitan que exista intimidad: el trabajo, los gastos del día a día, el cuidado de los hijos… Pero realmente son excusas para no hacer aquello que sabes que es bueno para la relación. De hecho, una de las características principales de las parejas que se mantienen unidas con el paso del tiempo es que cuidan la intimidad en la relación porque saben que potencia el amor. Para estas parejas los problemas del día a día no son un motivo para olvidarse de la intimidad en su relación, y buscan la forma de conservarla cada día.

Al comienzo de una relación, no imponemos reglas a nuestra pareja. Pero con el tiempo construimos creencias sobre cómo debería actuar, pensar o sentir nuestra pareja. Esperamos cosas de nuestra pareja que nunca esperaríamos de nadie más. Y, ¿qué pasa cuando no se cumplen esas expectativas? Bloqueamos nuestro amor incondicional, o incluso peor, tratamos mal o con indiferencia a nuestra pareja porque ya no nos satisface como al principio.

Pero la conexión y pasión que las parejas sienten al principio no desaparece de un día para otro. Su pérdida es la consecuencia de haber ido olvidando hábitos de pareja saludables. Es algo así como abandonar el hábito de lavarse los dientes a diario: a medida que pase el tiempo sentirás ciertas «molestias» o notarás que algo va mal pero quizá no seas consciente de los efectos dañinos de ese olvido hasta que empiece a doler y puede que entonces ya sea demasiado tarde.

Independencia, sí; falta de interés, no

La falta de interés mutuo es otra de las señales que indican que la pareja ha perdido la conexión. «Cuando nuestra atención se desvía hacia otras cosas que tienen más que ver con uno mismo que con la pareja, disminuye el interés por el otro y restamos tiempo a la relación para dedicárselo a otras personas o otras actividades».

Es fundamental que cada miembro de la relación mantenga su parcela de independencia, pero la pareja siempre debe ser lo más importante si queremos que la relación siga siendo extraordinaria.

La presencia, es decir, dedicar tiempo de valor a estar con nuestra pareja, a escucharla, a entenderla y a darle nuestra atención demostrando un interés real, refuerza el vínculo del amor, y cuando disminuimos nuestra presencia uno de los pilares de la relación se hace más débil sin darnos cuenta. «Una de las demostraciones de que esto está sucediendo es cuando uno de los miembros de la pareja empieza a dedicar el tiempo libre que antes compartía con su pareja a hacer otras actividades. No es el hecho de que esa persona dedique tiempo a sus aficiones lo que debe alertarnos, sino que al hacerlo está cambiando, sin ser consciente de ello, uno de los hábitos saludables que esa relación tenía al principio y que la hicieron funcionar».

Si no hay presencia en la relación, si la pareja no está presente de una manera real, habrá un distanciamiento y se empezará a buscar la conexión perdida fuera de la pareja.

Lo que dices y cómo lo dices importa

Cuando sentimos que nuestra pareja no nos escucha pensamos que no nos entiende, y en consecuencia que no somos lo suficientemente importantes para él o ella. «Tener una buena comunicación con tu pareja no es solo sentarse a hablar, es también escuchar con amor, atención e interés lo que está diciendo para entenderla. Cuidar la comunicación con tu pareja, refuerza la conexión», aconseja la psicóloga.

El lenguaje con el que nos dirigimos a la pareja es otra de las señales importantes. Con el paso de los años dejamos de usar palabras cariñosas y amables para sustituirlas por otras más rudas, al tiempo que cambiamos nuestro tono. No importa solo lo que decimos, sino también cómo lo decimos.

Apreciar es dar valor, mérito y cariño a las personas. Dejamos de apreciar a nuestra pareja cuando disminuimos los gestos cariñosos o los detalles que muestran que es importante para nosotros. Y también cuando no expresamos lo que nos gusta de ella y damos por hecho que ya lo sabe; o incluso cuando sin ser conscientes de ello nos vamos al otro extremo y manifestamos lo que no nos gusta o le damos otro sentido a lo que antes nos gustaba. Pasamos de expresiones como «cariño, me encanta que seas tan alegre» a «siempre te ríes por todo, no te tomas nada en serio».

Cuando aprecias a alguien eliminas el juicio y la crítica y conectas con la esencia de la otra persona y es más fácil amar. «Si dejamos de apreciar a nuestra pareja se sentirá rechazada y eso afectará a la conexión».

Discutir, pero no destruir

No es el hecho de discutir en sí lo que debe preocuparnos pues, tal como explica la psicóloga, hacerlo de una manera sana y tener puntos de vista diferentes es positivo para la pareja. «Lo que debe alarmarnos es retirar el amor a nuestra pareja tras una discusión. Eso implica no olvidar la discusión cuando terminan y buscar un escarmiento para esa persona o querer que sufra las consecuencias de lo que ha pasado».

Cuando se retira el amor se hacen cosas como dormir en otra habitación (o en el sofá); dejar de hablarse durante días; ignorar lo que hace; hablar con mal tono; hacer reproches; no responder a sus llamadas o mensajes; desaparecer de casa varios días sin decir nada; amenazar con dejar la relación; decir que ya no queremos a la persona; hacer desprecios o salir de la habitación cuando la otra persona entra…

Cuando se retira el amor por una discusión, se activan tres sentimientos perjudiciales para la relación que son el rechazo, el rencor y el resentimiento.

Para recuperar la pasión y el romance, el psicólogo aconseja que des un paso atrás y te preguntes: «¿Qué adorabas de tu pareja al inicio?, ¿Qué es lo que te hizo enamorarte de él o ella?, ¿Qué es lo que lo hace a él o ella la persona más importante en tu vida?». Después, cambia el enfoque hacia el amor que sientes por tu pareja, deja de vivir de expectativas fabricadas y vive en el momento, compartiendo el amor que sientes y tienes.

Las claves para una relación afectiva duradera

A menudo pensamos que nuestra relación será la excepción, que nuestro actual amor es el definitivo y que a esa persona a la hoy estamos cogiendo de la mano la querremos hasta el final de los días. Pero lo cierto es que la mayoría de las parejas no serán “felices para siempre”. No hace falta mirar mucho más allá de nuestro entorno para observar que cada vez hay más rupturas y más descalabros emocionales.

Cuando esto ocurre y llega la separación, tendemos a atribuir el fracaso a las “incompatibilidades insalvables”. Pero si hacemos el esfuerzo de analizar con perspectiva nuestras relaciones pasadas, en la mayor parte de los casos llegaremos a la conclusión que lo que ha faltado es tener presente las bases, conocer los pilares realmente importantes en una relación de pareja y trabajarlos a lo largo de la relación.

Más allá de la pasión

La (relativa) importancia del sexo

Antiguamente, todas estas reflexiones y planteamientos no existían porque la relación y el matrimonio eran vistos como un pacto social, un contrato. No fue hasta más adelante cuando los compromisos de pareja empezaron a ser fruto del vínculo emocional y el amor.

Pero hoy en día a menudo estamos yendo al otro extremo: creemos que la pasión y el sexo desenfrenado pueden con todo y es lo más importante en una relación. Tampoco es así.

Un grupo de investigadores británicos ha entrevistado a unas 4.494 personas de entre 18 y 65 años para saber qué funciona y qué destruye una relación de pareja. En esta investigación se preguntó a todos los participantes cuáles eran las diez cosas que más les gustaban de su relación de pareja. Y resulta que el sexo no apareció en la mayoría de las respuestas.

Claves para que el amor sobreviva

Del romance al compañerismo

Una de la conclusiones del estudio es que para lograr que el amor sobreviva y que la relación perdure es fundamental superar la transición del romance al compañerismo. Es decir, sobreponerse al síndrome de estrés posromántico.

Los diez aspectos imprescindibles que valoraban los entrevistados para tener una relación sana y duradera fueron:

1.- Reír juntos

2.- Compartir valores e intereses

3.- Ser los mejores amigos

4.- Sentirse cuidados y apoyados

5.- Sentirse seguros

6.- Ser felices

7.- La confianza

8.- Compartir una relación cercana

9.- Hablar y escuchar

10.- Estar enamorado y ser amado

Un trabajo diario

Los hábitos para que una relación dure

A través de las respuestas recibidas, los investigadores llegaron a la conclusión de que hay muchos aspectos que apreciamos en una relación mucho más que la frecuencia con la que tenemos encuentros sexuales, siempre que estos sean de calidad. Y, por ende, los hábitos para conseguir los diez aspectos nombrados son:

1. Decir “gracias”, tener en cuenta los esfuerzos del otro y tener gestos positivos.

2. Una comunicación sana y positiva, tanto del día a día como de la parte emocional.

3. Hacer detalles sorpresa y tener generosidad hacia el otro.

4. Compartir las tareas de casa y las responsabilidades de forma equitativa.

5. Expresar las emociones de amor hacia el otro; decir “te quiero” como una reafirmación de los sentimientos.

6. Compartir valores, gustos, aficiones, intereses, etcétera. Tener cosas en común.

7. Tener un sentido del humor común

Con todas estas conclusiones, podemos observar que para que una relación funcione es necesario un esfuerzo constante en el día a día para trabajar y conseguir una afinidad, compartir el sentido del humor, generar una admiración mutua y demostrar el afecto.

ACTIVIDAD SEXUAL Y DOLOR DE ESPALDA

Como hacer el amor -con cuidado- y sin dolor lumbar

¿Como saber si tu dolor es discal o facetario?

Hacia adelante. Estás provocando una flexión de tronco.
Si te duele, dolor discal.
Hacia atrás. Estás provocando una extensión de tronco.
Si te duele, dolor facetario.

Dolor lumbar discal

El dolor discal es típico de enfermos con “desgaste” discal.
Es más frecuente que el dolor facetario.
También es típico en pacientes que padecen  una hernia discal en fase aguda; el dolor característico de un ataque de ciática.


Dolor lumbar facetario

Quien tiene este tipo de dolor, es el que te cuenta, que en la cama no está bien, y que si un día intenta dormir por encima de sus posibilidades, su espalda se queja y debe levantarse de la cama.

El dolor facetario es el que padecen los enfermos que se benefician de la rizolisis. (sobre las Infiltraciones) .

Si  has leído  el informe de tu Resonancia lumbar y aparece componente facetario.


Normas de “uso”

  • “Calentar” no puede ser malo para ningún “deporte”. Los masajes como preliminares o los baños con agua templada obran maravillas “antes de”.
  • La tolerancia, la comunicación y el respeto mutuo debe ser máximo. Aún con dolor lumbar es posible tener relaciones sexuales satisfactorias. Y el placer proporcionado por un buen orgasmo, la liberación de endorfinas -hormonas que provocan bienestar- ayudaran a mitigar nuestro lumbago.
  • Te recomendaría que llegaras a un acuerdo con tu pareja y que al principio se practicara solo una postura sexual por acto. Así sería más fácil identificar las posturas que provocan dolor y las que no.
  • Recuerda que muchas veces el dolor aparece horas después de haber estado “practicando”…
  • Imaginación al poder con el mobiliario.
    Una dura mesa de cocina puede ser el testigo mudo de un tórrido encuentro. Como Jack Nicholson y Jessica Lange en el Cartero siempre llama dos veces.Y una silla alta -que mantenga la cadera a 90 grados- será un gran aliado para pacientes afectados de artrosis de cadera o operados de prótesis de cadera. (Comprobad la robustez de la silla… no vayamos a acabar en urgencias de trauma… Ehem ehem)

Depressió i Cap d’Any

Les festes de cap d’any són una celebració però molts les viuen amb depressió.

Passa el mateix cada dia. Quan es fa de dia, una persona es pot sentir activa, optimista i plena d’entusiasme per reprendre el ritme quotidià. Però a mesura que passen les hores la seva energia pot anar disminuint per finalment a el capvespre, quan mor el dia, arribar a sentir-embargada per la tristesa, perquè l’hora de l’ocàs crida a la reflexió, a la balança hi ha la introspecció.

Les pèrdues ocorregudes durant l’any que acaba, són els motius principals per caure en una depressió, perquè les festes de cap d’any ja viscudes amb els éssers estimats que han desaparegut, deixen una seqüela de records que són difícils d’esborrar, revivint el dolor que s’ha patit.

La forma de viure les experiències és part de la personalitat i les persones amb tendència depressiva solen identificar situacions com aquestes, d’acord al seu acostumat estat d’ànim procliu a respondre amb tristesa davant de qualsevol final.

No obstant això per a la majoria, aquesta celebració és viscuda amb l’alegria pròpia d’una festa que suposa principalment el reconeixement de tot el bo viscut durant l’any, els èxits obtinguts, el creixement experimentat, circumstàncies que alguns no aconsegueixen registrar obstinant-se a veure només la part fosca de la realitat.

Altres se senten aclaparats per les exigències a què es veuen sotmesos a cap d’any, perquè no són capaços de modificar pautes de comportament tradicionals que no volen acceptar.

Sempre tenim la llibertat de triar com passar-la bé sense molestar a ningú tenint en compte la nostra comoditat i les nostres necessitats. Però si ens aferrem a el compliment de costums familiars que ens obliguen a esgotar les nostres energies en l’intent, estarem predisposats a no gaudir dels moments agradables que puguin oferir-aquestes festivitats.

Alguns decideixen fugir i es traslladen a altres llocs avançant les vacances per no veure ningú i eludir l’allau de compromisos i activitats prèvies a les festes que els embogeixen.

No cal participar en una celebració familiar massiva si un no vol. Com sempre, cal aprendre a dir que no i evitar involucrar-se en una cadena d’obligacions que no tots estan disposats a acceptar.

Acaba un any però el més important és que comença un altre, amb nous desafiaments, en aquesta vida plena d’incertesa, en un món cada vegada més canviant i veloç que ens exigeix ​​cada dia més i que només podrem enfrontar amb optimisme.