Paroxetina

¿Qué es la paroxetina y para qué sirve?

La paroxetina, también conocida como paxil o seroxat, es un fármaco antidepresivo inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina en las terminaciones nerviosas, acción que aumenta la concentración sináptica del neurotransmisor.

Paroxetina. INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Antidepresivo, inhibidor selectivo de la recaptura de serotonina. Depresión de diversos tipos, incluyendo depresión reactiva y grave. Depresión acompañada de ansiedad y para el tratamiento de los ataques de pánico con o sin agorafobia y de los trastornos obsesivo compulsivos.


EsKetamina

La EsKetamina es un derivat de la Ketamina en pols aprobat per us nasal amb spray

Per un tractament immediat i per persones que no responen be als tractaments convencionals per depressió.

La Esketamina, que recentment va entrar a proves clíniques com una substància que ajudaria a pacients amb depressió severa, és ara oficialment un medicament legal que es farà servir com un aerosol nasal per tractar els pacients que no responen als medicaments tradicionals per a la depressió.

Aquesta setmana, l’Administració de Drogues i Aliments dels Estats Units, millor coneguda com la FDA, va aprovar l’aerosol nasal derivat de la substància, anomenat esketamina, i que ja està sent desenvolupat per la companyia farmacèutica Johnson & Jonson.

La ketamina s’ha utilitzat com anestèsic durant dècades i es va provar experimentalment per tractar la depressió a la fi dels 90, tot i que es va administrar de manera intravenosa.

La subsidiària de Johnson & Johnson, Janssen Parmaceutical Companies, vendrà el medicament sota la marca Spravato. D’acord amb Husseini Manji, el desenvolupador del nou medicament, serà de tres a quatre vegades més forta que la ketamina regular, el que permetria als metges administrar dosis més petites amb menys efectes secundaris.

Segons Manji, l’aerosol nasal es tornarà efectiu en tot just hores del seu ús, en comparació amb les quatre a vuit setmanes que la majoria dels antidepressius prenen per començar a funcionar. Va dir que els pacients rebran una dosi de esketamina dues vegades per setmana durant les primeres quatre setmanes, però si mostren signes de millora, l’ús es reduirà a un cop cada setmana o dues, tal com li va explicar a ABC News.

«Es pot millorar ràpidament a les persones amb la medicació nasal, però la depressió és una malaltia crònica i cal seguir veient-la d’aquesta manera».

Manji també va dir que la ketamina de grau mèdic té dos efectes secundaris «manejables»: pressió arterial alta i dissociació. «Els colors poden semblar més brillants, els sons poden semblar més brillants, pot semblar que no són reals, l’habitació pot no semblar real», va dir, però va afegir que la gravetat d’aquesta sensació es dissipa després de la primera dosi.

Trastorno bipolar

Se trata de una enfermedad mental crónica que afecta a los mecanismos que regulan el estado de ánimo

El trastorno bipolar es una enfermedad mental crónica que afecta a los mecanismos que regulan el estado de ánimo, de modo que las personas que lo sufren alternan episodios de euforia (manía) con otros de depresión. Para controlar los altibajos se necesita tratamiento farmacológico, aunque el paciente también se puede beneficiar de un abordaje psicoterapéutico de forma complementaria.

El origen es biológico y genético. Las personas que padecen trastorno bipolar sufren un mal funcionamiento del sistema límbico, lo que repercute en el estado de ánimo, con alteraciones bruscas sin que medie necesariamente ningún problema personal, laboral, familiar o social. Los períodos de sentirse triste o deprimido pueden alternar con períodos de sentirse muy feliz y activo o malhumorado e irritable.

Esta enfermedad, que suele debutar entre los 15 y los 25 años, afecta por igual a hombres y mujeres. La causa exacta se desconoce, pero se presenta con mayor frecuencia en parientes de personas que padecen dicho trastorno.

En la mayoría de las personas con trastorno bipolar, no hay una causa clara para los períodos de extrema felicidad y mucha actividad o energía (manías) o de depresión y baja actividad o energía (depresión).

La fase maníaca puede incluir los siguientes síntomas: disminución de la necesidad de dormir, aumento de la energía, irritabilidad, hiperactividad, aumento de la sociabilidad, aumento del gasto económico (en actividades innecesarias), euforia, jovialidad, locuacidad, aumento de la velocidad del pensamiento, aumento del impulso sexual, descuido de su aspecto físico, vestimenta extravagante o llamativa, incapacidad para permanecer quieto, suele imaginar nuevos proyectos (generalmente grandiosos y absurdos) y, en los casos más graves, pueden presentar síntomas psicóticos (delirios y/o alucinaciones), enumeran desde la Sociedad Española de Medicina Interna.

En la fase depresiva pueden aparecer síntomas como: tristeza o estado de ánimo deprimido, problemas para concentrarse, recordar o tomar decisiones; falta de apetito y pérdida de peso o consumo exagerado de alimentos y aumento de peso; fatiga o desgana; sentimientos de desesperanza o culpa; pérdida del placer de realizar actividades que alguna vez disfrutaba, pérdida de la autoestima, pensamientos de muerte o suicidio, dificultad para conciliar el sueño o dormir demasiado; y alejarse de los amigos o las actividades que alguna vez disfrutaba.

Un medicamento o fármaco que trata este trastorno es el LITIO

 

Trastorno bipolar y el litio

El litio se utiliza para tratar y prevenir los episodios de manía (ánimo frenético, anormalmente emocionado) en las personas con trastorno bipolar (trastorno maníaco-depresivo; una enfermedad que provoca episodios de depresión, episodios de manía y otros estados de ánimo anormales).

El litio se utiliza en forma de sales para tratar enfermedades psiquiátricas como el trastorno bipolar (psicosis maniaco-depresiva) y depresiones, ya que funciona como un estabilizador del ánimo. En la actualidad son bien conocidos los efectos secundarios que acarrea el litio cuando se utiliza como medicamento.
 
El papel del litio en el cerebro humano. Desde la década de 1970 hay médicos que recetan litio para tratar a pacientes con trastorno bipolar. … La capacidad del litio de actuar como tranquilizante para personas que sufren de manías y trastorno bipolar fue descubierta en 1949 por el psiquiatra australiano John Cade.
 

El litio forma parte de una clase de medicamentos llamados agentes antimaníacos. Se utiliza en forma de carbonato de litio como un estabilizador del ánimo en las personas con trastorno bipolar, una enfermedad mental crónica que se caracteriza por alternar episodios de euforia (manía) con otros de depresión.

Se utiliza bien de forma crónica o discontinua. Se toma por vía oral varias veces al día, bajo prescripción médica, y deben medirse periódicamente los niveles en sangre por el riesgo de intoxicación.

El litio ayuda a controlar los síntomas del trastorno bipolar pero no lo cura. Sentir el beneficio completo puede llevar de 1 a 3 semanas o más. Aunque se encuentre bien, el paciente nunca debe dejar e tomarlo sin hablar con su médico previamente. Además, se deben respetar siempre la dosis indicada. Menos cantidad de la prescrita puede no hacer efecto y más puede ser tóxica. Ante la sospecha de una sobredosis de litio, se debe acudir de forma inmediata a urgencias.

También se usa a veces para tratar la depresión, esquizofrenia, trastornos del control de los impulsos y ciertas enfermedades mentales en los niños.

Las personas que padecen trastorno bipolar sufren un mal funcionamiento del sistema límbico, lo que repercute en el estado de ánimo, con alteraciones bruscas sin que medie necesariamente ningún problema personal, laboral, familiar o social. Los períodos de sentirse triste o deprimido pueden alternar con períodos de sentirse muy feliz y activo o malhumorado e irritable.

Para controlar los altibajos se necesita tratamiento farmacológico, aunque el paciente también se puede beneficiar de un abordaje psicoterapéutico de forma complementaria.

Benzodiacepinas

El consumo de benzodiacepinas para dormir debe estar limitado, en condiciones normales, a un periodo breve de tiempo (tres meses como máximo). El abordaje de los problemas en esta área ha de contemplar una adecuada higiene del sueño y la correspondiente modificación de hábitos.

Algunas de las benzodiazepinas más abusadas son el flunitrazepam, también conocida como «droga de la violación«, cuya venta fue prohibida en los Estados Unidos. … En otras partes del mundo el diazepam (de nombre comercial Valium) es la benzodiazepina que más predomina en el abuso a sedantes.
Las benzodiazepinas son medicamentos psicotrópicos con efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes.​

Efectos secundarios del ALPRAZOLAM

El uso de alprazolam puede ser de gran utilidad en el tratamiento de sintomatología diversa, especialmente en lo referente a la ansiedad. Sin embargo, se trata de un psicofármaco que puede generar diferentes efectos adversos, por lo que su uso siempre tiene que estar indicado y supervisado por el médico.

Entre ellos suele destacarse como más habitual la presencia de somnolencia y sedación, ocasionalmente junto con cefalea y mareos. La concentración y atención se ven disminuidas. También pueden producirse náuseas y vómitos, fatiga, visión borrosa, hipotensión, incontinencia urinaria, temblores, o alteraciones sexuales. Mucho menos habitual es la presencia de reacciones adversas como aumentos de la presión intraocular, confusión, alucinaciones, irritabilidad, agitación o agresividad.

Otro de los efectos adversos a tener en cuenta es que el consumo de alprazolam y otras benzodiacepinas puede generar problemas puntuales de memoria, tanto a nivel retrógrado como anterógrado. Puede generar dificultades a la hora de recordar informaciones anteriores, o dificultar el aprendizaje de nuevas informaciones. También se puede encontrar que en ocasiones pueden aparecer ideaciones suicidas. En casos raros también aparecen reacciones paradójicas, es decir reacciones contrarias a las que se esperan tras la administración del tratamiento (inquietud, ansiedad, agitación, etc.).

Además de estos síntomas debe tenerse en cuenta que las benzodiacepinas son sustancias con potencial adictivo, corriéndose el riesgo de adquirir dependencia a ellas. En el caso del alprazolam este riesgo existe, aunque es menor que el de benzodiacepinas de acción corta. También es fundamental tener en cuenta que el consumo de psicofármacos no debe cesase de golpe, ya que existe la posibilidad de que aparezca síndrome de abstinencia o incluso ansiedad de rebote.

Del mismo modo, existe riesgo de sobredosis, que puede generar paradas o insuficiencias cardiorrespiratorias. Estas sobredosis, a veces, pueden ser tratadas con flumazenil.

Contraindicaciones

El uso de alprazolam no está recomendado para todo tipo de pacientes, sino que existen circunstancias que pueden hacer que este psicofármaco esté contraindicado. Una de ellas se da en pacientes con glaucoma de ángulo estrecho, así como en aquellos sujetos que padezcan alteraciones en las vías respiratorias o padezcan insuficiencia respiratoria, pues puede ser peligroso para ellos. También está contraindicado en miastenia.

Del mismo modo no debería consumirse durante el embarazo y la lactancia. Asimismo tampoco aquellos pacientes que tengan insuficiencia renal o hepática deben consumir este medicamento, o bien las dosis deben estar muy pautadas teniendo en cuenta dicha insuficiencia.

ANTIDEPRESIVOS efectos secundarios

Los antidepresivos pueden causar efectos secundarios desagradables. Los síntomas como náuseas, aumento de peso o problemas para dormir pueden ser frecuentes al principio. Para muchas personas, estos mejoran unas semanas después de haber comenzado a tomar un antidepresivo. Sin embargo, en algunos casos, los antidepresivos causan efectos secundarios que no desaparecen.

Habla con el médico o el proveedor de atención de la salud mental acerca de cualquier efecto secundario que tengas. Para algunos antidepresivos, el control de los niveles en sangre puede ayudar a determinar el nivel de eficacia y en qué grado se puede ajustar la dosis para ayudar a reducir los efectos secundarios. Rara vez, los antidepresivos pueden causar efectos secundarios graves que deben tratarse de inmediato.

En función de la salud del corazón y el tipo de antidepresivo que tomes, podrías necesitar hacerte un electrocardiograma periódicamente para controlar lo que se denomina «intervalo QT» a fin de garantizar que no haya ninguna prolongación del intervalo antes del tratamiento, o después de este, que podría aumentar tu riesgo de tener ritmos cardíacos irregulares graves (arritmia).

Si no toleras los efectos secundarios, tal vez, te tiente dejar de tomar un antidepresivo o reducir la dosis por tu cuenta. No lo hagas. Los síntomas pueden volver, y suspender repentinamente el antidepresivo puede causar síntomas similares a los de la abstinencia. Habla con el médico a fin de identificar las mejores opciones para tus necesidades específicas.

Náuseas

Las náuseas generalmente comienzan al poco tiempo de comenzar a tomar un antidepresivo. Pueden desaparecer luego de algunas semanas cuando tu organismo se adapte al medicamento.

Ten en cuenta estas estrategias:

  • Toma el antidepresivo junto con algún alimento, a menos que se indique lo contrario.
  • Come porciones más pequeñas con mayor frecuencia.
  • Chupa caramelos duros sin azúcar.
  • Bebe mucho líquido, como agua fría o ginger ale que haya perdido el gas. Prueba con un antiácido o subsalicilato de bismuto (Pepto-Bismol y otros).
  • Habla con tu médico acerca de cambiar la dosis o de una forma de liberación lenta del medicamento.

Mayor apetito, aumento de peso

Quizás aumentes de peso por retener líquido o por falta de actividad física, o porque tienes más apetito cuando los síntomas de tu depresión se alivian. Algunos antidepresivos probablemente causen más aumento de peso que otros. Si te preocupa el aumento de peso, pregúntale a tu doctor si este es un efecto secundario probable con el antidepresivo que te recete, y habla sobre maneras de afrontar este problema.

Considera estas estrategias:

  • Reduce la cantidad de dulces y bebidas azucaradas.
  • Selecciona alimentos nutritivos de bajas calorías, como frutas y verduras, y evita las grasas saturadas y trans.
  • Lleva un diario de alimentación — llevar un registro de lo que comes puede ayudarte a controlar tu peso.
  • Asesórate con un dietista matriculado.
  • Haz actividad física o ejercicios de forma regular la mayoría de los días de la semana.
  • Habla con tu médico acerca de cambiar de medicamentos; pero analiza las ventajas y desventajas.

Efectos secundarios sexuales

Hay muchos antidepresivos que causan efectos secundarios sexuales. Pueden incluir menos deseo sexual y dificultad para llegar al orgasmo. Algunos antidepresivos pueden causar dificultades para tener o mantener una erección (disfunción eréctil). Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina tienen más probabilidades de generar efectos secundarios a nivel sexual que otros antidepresivos.

Considera estas estrategias:

  • Considera un medicamento que requiera únicamente una dosis diaria y programa la actividad sexual antes de tomar la dosis.
  • Habla con tu médico acerca de cambiar el antidepresivo o agregar uno que pueda contrarrestar estos efectos, como el bupropión (Wellbutrin).
  • Si eres hombre, un medicamento como sildenafil (Viagra), vardenafil (Levitra, Staxyn) o tadalafil (Cialis) puede aliviar temporalmente los efectos sexuales secundarios. Pero asegúrate de que tu doctor esté de acuerdo antes de empezar a tomar este tipo de medicamento, ya que puede ser peligroso si tienes ciertos problemas de salud. En el caso de las mujeres, en ocasiones se utiliza una crema con estrógeno.
  • Habla con tu pareja acerca de los efectos secundarios sexuales y de qué manera estos cambian tus necesidades. Ajustar tu rutina sexual puede resultar útil. Por ejemplo, es posible que antes de las relaciones sexuales mismas necesites dedicar más tiempo al juego previo.

Fatiga, somnolencia

La fatiga y la somnolencia son frecuentes, especialmente durante las primeras semanas del tratamiento con un antidepresivo.

Ten en cuenta estas estrategias:

  • Haz una siesta breve durante el día.
  • Haz algo de actividad física, como caminar.
  • Evita conducir vehículos u operar maquinaria peligrosa hasta que pase la fatiga.
  • Toma el antidepresivo a la hora de ir a dormir si el médico lo aprueba.
  • Habla con el médico para saber si ajustar la dosis ayudará.

Insomnio

Algunos antidepresivos pueden causar insomnio, lo que dificulta la conciliación del sueño o permanecer dormido. Por lo tanto, puedes estar cansado durante el día.

Ten en cuenta estas estrategias:

  • Toma el antidepresivo por la mañana si tu médico lo aprueba.
  • Evita las bebidas y los alimentos que tengan cafeína, en especial muy tarde durante el día.
  • Haz actividad física o ejercicio de manera regular, pero finaliza varias horas antes de ir a dormir para que no interfiera en el sueño.
  • Si el insomnio es un problema constante, pregúntale a tu médico si puedes tomar un medicamento sedante a la hora de dormir, o si puede ser útil tomar una dosis baja de un antidepresivo sedante, como trazodona o mirtazapina (Remeron), antes de ir a dormir.

Sequedad de la boca

La sequedad de la boca es un efecto secundario frecuente de muchos antidepresivos.

Ten en cuenta estas estrategias:

  • Bebe sorbos de agua regularmente o chupa pedacitos de hielo.
  • Mastica goma de mascar sin azúcar o caramelos duros sin azúcar.
  • Evita el consumo de tabaco, alcohol y bebidas con cafeína porque pueden secarte más la boca.
  • Respira por la nariz, no por la boca.
  • Cepíllate los dientes dos veces al día, usa hilo dental diariamente y visita a tu dentista de manera regular. La sequedad de la boca puede aumentar el riesgo de tener caries.
  • Habla con tu médico acerca del uso de un atomizador humectante bucal u otro producto que pueda estimular la producción de saliva.
  • Si la sequedad de la boca continúa y se vuelve extremadamente molesta a pesar de los consejos anteriores, pregúntale al médico cuáles son los pros y los contras de reducir la dosis del antidepresivo.

Visión borrosa

Tener visión borrosa es un efecto secundario frecuente, que generalmente desaparece solo en cuestión de semanas después de comenzar a tomar un antidepresivo. Con ciertos antidepresivos, como los antidepresivos tricíclicos, esto puede ser un problema constante.

Ten en cuenta estas estrategias:

  • Habla con el médico acerca de usar un colirio especial para aliviar la sequedad, si te resulta molesta.
  • Habla con el médico acerca de cambiar el antidepresivo o bajar la dosis.
  • Hazte un examen ocular para determinar si la visión borrosa causada por el antidepresivo podría empeorar por un problema ocular no diagnosticado.

Estreñimiento

El estreñimiento generalmente está asociado a los antidepresivos tricíclicos, ya que estos afectan el funcionamiento normal del tracto digestivo y de otros sistemas de órganos. En ciertas ocasiones, otros antidepresivos también causan estreñimiento.

Ten en cuenta estas estrategias:

  • Bebe mucha agua.
  • Consume alimentos con alto contenido de fibra, como frutas y vegetales frescos, salvado y cereales integrales.
  • Haz ejercicio en forma regular.
  • Toma un suplemento de fibra (Citrucel, Konsyl, Metamucil y otros).
  • Pídele al médico consejos sobre los ablandadores de heces si las otras medidas no funcionan.

Mareos

Los mareos son más comunes con antidepresivos tricíclicos e inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO) que con otros antidepresivos

Estos medicamentos pueden causar baja presión arterial, lo que resulta en mareos.

Considera estas strategias:

  • Levántate despacio si estás sentado y te paras.
  • Usa pasamanos, bastones, u otros objetos sólidos para apoyarte.
  • Evita manejar u operar maquinaria.
  • Evita la cafeína, el tabaco y el alcohol.
  • Bebe mucho líquido.
  • Toma tu antidepresivo a la hora de acostarte si tu doctor está de acuerdo.

Agitación, desasosiego, ansiedad

La agitación, el desasosiego o la ansiedad pueden producirse a causa del efecto estimulante de ciertos antidepresivos. Aunque tener más energía puede ser algo positivo, tal vez también implique que no puedas relajarte ni quedarte sentado aunque quieras hacerlo.

Ten en cuenta estas estrategias:

  • Haz ejercicio de forma regular, como trotar, andar en bicicleta o hacer ejercicios aeróbicos, o algún tipo de actividad física, como caminar. En primer lugar, habla con tu médico acerca de cuál sería el tipo más adecuado de ejercicio o actividad física para ti.
  • Haz ejercicios de respiración profunda, relajación muscular o yoga.
  • Consulta con tu médico acerca de tomar temporalmente un medicamento relajante o sedante, o tomar un antidepresivo que no sea tan estimulante.

Presta atención a los pensamientos acelerados o impulsivos junto con mucha energía. Si tienes estos pensamientos, habla con tu médico inmediatamente porque pueden ser signos de trastorno bipolar u otro trastorno grave.

Efectos secundarios del CITALOPRAM

La información acerca del perfil de efectos secundarios de citalopram se ha obtenido de estudios controlados y no controlados así como de informes de vigilancia postmarketing. Se han realizado diversos metanálisis.46

En estudios comparativos, el perfil de tolerabilidad de citalopram fue similar al de los otros ISRS y superior a la de los antidepresivos tricíclicos.47

Un metanálisis demostró que efectos secundarios reportados con más frecuencia con citalopram a dosis terapéuticas son, nauseas y vómitos (20%), sudoración aumentada (18%), cefalea (18%), boca seca (17%), temblor (16%), sedación (15%) e insomnio (15%).46 Citalopram parece causar estimulación solo raramente y es relativamente bien tolerado en pacientes ancianos con depresión.48 El rango de efectos secundario reportados en diversos estudios se recoge en la tabla 4. Los efectos secundarios normalmente entre leves y moderados y ocurren durante las primeras semanas de tratamiento.

La mayoría de efectos adversos decrecen con el tiempo excepto la dispepsia y la sudoración.46

Se han informado diversas formas de disfunción sexual en hasta un 75% de pacientes tratados con ISRSs.49 La frecuencia de disfunciones sexuales reportadas espontáneamente con citalopram es menor del 10% aunque aumenta cuando se pregunta directamente sobre este tema.21 Se han reportado también tres casos de priapismo transitorio de clítoris.50

Efectos secundarios renales, hepáticos o hematológicos ocurren raramente.26 Hay un bajo potencial de ataques o efectos extrapiramidales con dosis terapéuticas de citalopram.47

Citalopram no se ha asociado con toxicidad cardiovascular grave, ni siquiera en paciente ancianos o en pacientes con enfermedad cardiovascular preexistente.

Los electrocardiogramas (ECGs) registrados durante los ensayos clínicos tanto con sujetos jóvenes como con adultos no revelaron cambios en la conducción cardíaca.6 Hasta la fecha no se han reportado cambios en el QTc en pacientes con trastornos de conducción preexistentes o isquemia.46 De forma similar, citalopram no afectó la conducción cardíaca en pacientes tomando otras medicaciones que podrían prolongar el intervalo QTc.46

El único cambio frecuente en el ECG de pacientes tomando citalopram es un ligero descenso en la frecuencia cardíaca que también ocurre con otros ISRSs.46

Un deseo fásico por carbohidratos y acompañamiento de ganancia de peso se reportó en 8 de 18 pacientes durante un tratamiento a corto plazo con citalopram en dosis de 20 y 40 mg/día. Este fue un efecto secundario inesperado ya que la mejora en la transmisión de 5-HT se asocia normalmente con descenso de la captación de carbohidratos y anorexia.51

Se ha reportado un perfil de efectos secundario favorables en el anciano apoyado en datos de un número de metanálisis. En esta población los efectos secundarios más comunes reportados incluyen astenia, insomnio, somnolencia, temblor, boca seca, cefalea y nausea.46 Las mujeres reportaron más efectos secundarios que los hombres pero solo la “cefalea” alcanzó diferencias estadísticamente significativas entre los dos sexos.

Precauciones y contraindicaciones
Aunque los ensayos con citalopram a dosis de 40 mg/día con voluntarios sanos no produjo alteración de la función intelectual o del comportamiento psicomotor, se deben aplicar a citalopram las mismas precauciones que se aplican al uso de sustancias psicoactivas mientras se conduce o se maneja maquinaria peligrosa.

El uso de antidepresivos en pacientes con trastorno bipolar se ha asociado a un aumento del riesgo de manía o hipomanía. Los estudio controlados con placebo en poblaciones predominantemente unipolares sugieren que el riesgo de inducir manía con citalopram es bajo ( ocurriendo en un 0,2% de 1063 pacientes),26 el riesgo de inducir manía en pacientes bipolares es probablemente similar al reportado con otros ISRS.

El riesgo de intento de suicidio aumentado es inherente a la depresión y puede persistir hasta que hay una remisión significativa de los síntomas de humor. Los pacientes con alto riesgo de suicidio debería ser supervisados al inicio de la terapia antidepresiva y la prescripción de citalopram debería ser escrita a dosis bajas para minimizar el riesgo de de sobredosis intencionada.

La hiponatremia y el síndrome de secreción inapropiada de hormona antidiurética se han reportado como efectos adversos raros con el uso de citalopram.26 Los síntomas clínicos incluyen aumento de la ingesta de agua, ganancia de peso, debilidad, letargo y confusión.

En ensayos clínicos, se reportaron ataques en un 0,25% de pacientes que recibían dosis terapéuticas de citalopram,26 lo que es comparable a las tasas reportadas para la mayoría de los otros antidepresivos.

Efectos secundarios de la PAROXETINA

3.- CÓMO USAR ESTE MEDICAMENTO:


3.1 Dosificación:
Adultos:
Depresión: 20 mg/ 24 horas; después de varias semanas de tratamiento, puede incrementarse la dosis diaria, en función de la respuesta clínica, hasta un máximo de 50 mg/ día.
Trastorno obsesivo compulsivo: 20 mg/día. Dosis máxima 60 mg/día.
Fobia social: La dosis recomendada es de 20 mg/día. Dosis máxima 50 mg/día.
Ancianos: Dosis iniciales igual que adultos, pudiéndose incrementar hasta 40 mg/día en función de la respuesta clínica.
Niños: uso no recomendado
Insuficiencia renal o hepática: La dosis se debe reducir a 20 mg.
Al comienzo del tratamiento de los ataques de pánico puede haber un empeoramiento de la sintomatología.
La dosis debe ser revisada y ajustada en las dos o tres primeras semanas de tratamiento.
La suspensión del tratamiento debe realizarse de forma gradual, a fin de evitar la aparición de insomnio, mareos y/o irritabilidad.
3.2 Forma de uso, vía de administración:
Se recomienda administrar una dosis por la mañana con alimento. No masticar.
Suspender la terapia gradualmente debido a la aparición de síntomas de rebote.
3.3 Duración del tratamiento:
Según las necesidades del paciente lo que el médico prescriba
3.4 Sobredosis
3.4.1: Síntomas
Los síntomas más frecuentes en la intoxicación son los trastornos gastrointestinales (naúseas, vómitos, diarrea), somnolencia y mareo.
3.4.2: Acciones a seguir ¿qué hacer?
Consulte a su médico o farmacéutico, llame al Centro Nacional de Toxicología (91 56204 20) o acuda a los servicios médicos de emergencia más próximos.
3.5 Olvido de una dosis:
Tomarla lo antes posible, a menos que esté próxima la siguiente toma, en cuyo caso la omitiremos, para continuar con el regimen de dosificación habitual. No tomar el doble de la dosis en la siguiente.
3.6 Interrupción del tratamiento:
La interrupción del tratamiento ha de hacerse de forma paulatina.


4.- POSIBLES EFECTOS ADVERSOS DE ESTE MEDICAMENTO.


Como todos los medicamentos, puede tener efectos adversos.
Consulte a su médico, tan pronto como le sea posible, si aparece alguno de los síntomas siguientes:
-Raramente:
Convulsiones, somnolencia, cansancio, insomnio, sudoración.
–Ocasionalmente:
Alteraciones sexuales (impotencia sexual).
– Frecuentes:
Náuseas, sequedad de boca, estreñimiento, dolor de cabeza, temblores, mareos.
– Muy Frecuente:
Nauseas
El tratamiento debe ser suspendido inmediatamente, en el caso de que el paciente experimente episodios muy intensos de vómitos, cefalea, convulsiones, y/o alteraciones del sueño.
Si se observa cualquier otra reacción no descrita, consulte a su médico o farmacéutico.