PAREJAS: DOS MOTIVOS DE PORQUÉ FRACASAN

La falta de interés y de intimidad y los cambios en el modo en el que nos hablamos y nos escuchamos influyen en la calidad de la unión sentimental.

Cuando comenzamos una relación nos enfocamos en todo lo bueno que tiene nuestra pareja. Es el momento de descubrir a la otra persona y todo es nuevo y emocionante. Nuestra actitud es positiva y atendemos a lo que necesita, buscando la forma de complacerla. Le decimos piropos, halagos, somos detallistas y hacemos lo posible para que se sienta cómoda, especial y querida. En ocasiones podemos descubrir aspectos que no nos gustan demasiado, pero los pasamos por alto y nos centramos en lo que nos encanta.

Con el paso del tiempo, sin embargo, la relación llega al umbral en el que las cosas se vuelven familiares y, dejamos de hacer esfuerzos y tratamos a la pareja de manera diferente a como lo hacíamos al principio: pasamos por alto lo que antes nos entusiasmaba y ponemos el foco en lo que nos gusta menos; dejamos de estar presentes en la relación, dedicando más tiempo a otras cosas y no escuchamos ni atendemos a sus necesidades. «Perdemos la emoción y la energía y esto afecta a la calidad de la relación».

La falta de amor no es la culpable

Existen dos razones principales por las que fracasan las relaciones estables.

La primera es que hemos dejado de ser lo más importante el uno para el otro. «Las prioridades han cambiado y hay otras muchas preferencias antes que la pareja, lo que lleva a un distanciamiento y desconexión».

La segunda razón es la falta de pasión . La pareja está abocada al fracaso o a un sufrimiento compartido innecesario si no hay pasión, aunque se quiera mucho a la otra persona.

Pero, ¿qué es la pasión? Conviene aclarar, no obstante, que la pasión no se refiere de manera exclusiva a la relaciones sexuales. «La pasión es algo que va más allá del sexo y tiene que ver con la necesidad de buscar momentos de intimidad con la pareja que permiten la expresión de su amor y lo fortalece».

Es cierto que existen circunstancias que no facilitan que exista intimidad: el trabajo, los gastos del día a día, el cuidado de los hijos… Pero realmente son excusas para no hacer aquello que sabes que es bueno para la relación. De hecho, una de las características principales de las parejas que se mantienen unidas con el paso del tiempo es que cuidan la intimidad en la relación porque saben que potencia el amor. Para estas parejas los problemas del día a día no son un motivo para olvidarse de la intimidad en su relación, y buscan la forma de conservarla cada día.

Al comienzo de una relación, no imponemos reglas a nuestra pareja. Pero con el tiempo construimos creencias sobre cómo debería actuar, pensar o sentir nuestra pareja. Esperamos cosas de nuestra pareja que nunca esperaríamos de nadie más. Y, ¿qué pasa cuando no se cumplen esas expectativas? Bloqueamos nuestro amor incondicional, o incluso peor, tratamos mal o con indiferencia a nuestra pareja porque ya no nos satisface como al principio.

Pero la conexión y pasión que las parejas sienten al principio no desaparece de un día para otro. Su pérdida es la consecuencia de haber ido olvidando hábitos de pareja saludables. Es algo así como abandonar el hábito de lavarse los dientes a diario: a medida que pase el tiempo sentirás ciertas «molestias» o notarás que algo va mal pero quizá no seas consciente de los efectos dañinos de ese olvido hasta que empiece a doler y puede que entonces ya sea demasiado tarde.

Independencia, sí; falta de interés, no

La falta de interés mutuo es otra de las señales que indican que la pareja ha perdido la conexión. «Cuando nuestra atención se desvía hacia otras cosas que tienen más que ver con uno mismo que con la pareja, disminuye el interés por el otro y restamos tiempo a la relación para dedicárselo a otras personas o otras actividades».

Es fundamental que cada miembro de la relación mantenga su parcela de independencia, pero la pareja siempre debe ser lo más importante si queremos que la relación siga siendo extraordinaria.

La presencia, es decir, dedicar tiempo de valor a estar con nuestra pareja, a escucharla, a entenderla y a darle nuestra atención demostrando un interés real, refuerza el vínculo del amor, y cuando disminuimos nuestra presencia uno de los pilares de la relación se hace más débil sin darnos cuenta. «Una de las demostraciones de que esto está sucediendo es cuando uno de los miembros de la pareja empieza a dedicar el tiempo libre que antes compartía con su pareja a hacer otras actividades. No es el hecho de que esa persona dedique tiempo a sus aficiones lo que debe alertarnos, sino que al hacerlo está cambiando, sin ser consciente de ello, uno de los hábitos saludables que esa relación tenía al principio y que la hicieron funcionar».

Si no hay presencia en la relación, si la pareja no está presente de una manera real, habrá un distanciamiento y se empezará a buscar la conexión perdida fuera de la pareja.

Lo que dices y cómo lo dices importa

Cuando sentimos que nuestra pareja no nos escucha pensamos que no nos entiende, y en consecuencia que no somos lo suficientemente importantes para él o ella. «Tener una buena comunicación con tu pareja no es solo sentarse a hablar, es también escuchar con amor, atención e interés lo que está diciendo para entenderla. Cuidar la comunicación con tu pareja, refuerza la conexión», aconseja la psicóloga.

El lenguaje con el que nos dirigimos a la pareja es otra de las señales importantes. Con el paso de los años dejamos de usar palabras cariñosas y amables para sustituirlas por otras más rudas, al tiempo que cambiamos nuestro tono. No importa solo lo que decimos, sino también cómo lo decimos.

Apreciar es dar valor, mérito y cariño a las personas. Dejamos de apreciar a nuestra pareja cuando disminuimos los gestos cariñosos o los detalles que muestran que es importante para nosotros. Y también cuando no expresamos lo que nos gusta de ella y damos por hecho que ya lo sabe; o incluso cuando sin ser conscientes de ello nos vamos al otro extremo y manifestamos lo que no nos gusta o le damos otro sentido a lo que antes nos gustaba. Pasamos de expresiones como «cariño, me encanta que seas tan alegre» a «siempre te ríes por todo, no te tomas nada en serio».

Cuando aprecias a alguien eliminas el juicio y la crítica y conectas con la esencia de la otra persona y es más fácil amar. «Si dejamos de apreciar a nuestra pareja se sentirá rechazada y eso afectará a la conexión».

Discutir, pero no destruir

No es el hecho de discutir en sí lo que debe preocuparnos pues, tal como explica la psicóloga, hacerlo de una manera sana y tener puntos de vista diferentes es positivo para la pareja. «Lo que debe alarmarnos es retirar el amor a nuestra pareja tras una discusión. Eso implica no olvidar la discusión cuando terminan y buscar un escarmiento para esa persona o querer que sufra las consecuencias de lo que ha pasado».

Cuando se retira el amor se hacen cosas como dormir en otra habitación (o en el sofá); dejar de hablarse durante días; ignorar lo que hace; hablar con mal tono; hacer reproches; no responder a sus llamadas o mensajes; desaparecer de casa varios días sin decir nada; amenazar con dejar la relación; decir que ya no queremos a la persona; hacer desprecios o salir de la habitación cuando la otra persona entra…

Cuando se retira el amor por una discusión, se activan tres sentimientos perjudiciales para la relación que son el rechazo, el rencor y el resentimiento.

Para recuperar la pasión y el romance, el psicólogo aconseja que des un paso atrás y te preguntes: «¿Qué adorabas de tu pareja al inicio?, ¿Qué es lo que te hizo enamorarte de él o ella?, ¿Qué es lo que lo hace a él o ella la persona más importante en tu vida?». Después, cambia el enfoque hacia el amor que sientes por tu pareja, deja de vivir de expectativas fabricadas y vive en el momento, compartiendo el amor que sientes y tienes.

El Nadal pot perjudicar a les parelles

El Nadal pot ser perjudicial per a les parelles. L’11 de desembre, unes setmanes abans de començar el Nadal, és el dia més probable perquè es trenqui una relació. A l’Estat espanyol augmenten les demandes de dissolució matrimonial. Així, de les 111.704 separacions i divorcis que es van produir el 2018, un 26% (29.108) va tenir lloc de gener a març. El primer dilluns hàbil de gener és el més crític i, de fet, els advocats del Regne Unit en diuen Dia D (Dia del Divorci).

Quins efectes nocius tenen aquests dies per a les relacions sentimentals? En primer lloc, si l’11 de desembre és el dia més crític per a les parelles, pot ser perquè és el moment en què es comunica o es decideix trencar, més que no pas el dia que la ruptura es fa efectiva. «Cal tenir en compte que una cosa és quan es produeix la ruptura (que moltes vegades és més un procés que un moment puntual) i una altra és quan es fa pública o es fa oficialment la petició de separació o divorci». En qualsevol cas, per què tantes persones trenquen la seva relació o comuniquen la seva ruptura sentimental just abans o immediatament després de Nadal?

Males dates tant per a les relacions noves com per a les més duradores

«Així com en la rutina és més senzill deixar-se portar per la inèrcia, en els períodes de vacances, i especialment per Nadal, les parelles saben que han d’afrontar un període intens de vida familiar i, per tant, és el moment en què precipiten la decisió».

«Pot ser que aprofitin el Nadal per a comunicar una ruptura (retinguda en la seva versió pública) que ja fa temps que ‘es va cuinant’, i així s’estalvien passar per les situacions familiars amb una relació que ja està trencada o molt deteriorada. S’estalvien, doncs, un bon maldecap, per dir-ho ras i curt. El Nadal et força, t’obliga a viure’l com un període familiar de proximitat emocional als teus, i aquest ambient familiar i amorós fa que encara pugui resultar més difícil mantenir una relació de parella que fa temps que està deteriorada».

«Si d’aquí a Nadal la cosa no ha canviat…»

«Passar les vacances en família, amb els pares, amb els fills i, és clar, amb la parella, si la tens, és una tradició, un ‘donat per descomptat’ de les nostres societats, en què se celebra el Nadal». Però aquestes dates també són per a moltes persones un període de reflexió després del qual el sociòleg assenyala un altre possible desencadenant de ruptures.

«Moltes persones aprofiten el nou any (o un període assenyalat) per a fer bons propòsits. No em resulta versemblant que pugui ser gaire general, però hi pot haver algun cas que decideixi començar l’any amb una nova vida en què ja no hi ha lloc per a una relació deteriorada. Diguem que el bon propòsit i  imaginar i començar a sentir tot el que això pot comportar de bo poden donar valor, ànims i impuls per a portar a la pràctica una situació (separar-se de la parella) en què ja fa temps que es pensa».

«Pot influir que el Nadal signifiqui un període de revisió personal i per tant inciti a la presa de decisions d’aquest tipus. L’experiència clínica ens ensenya que quan una parella està passant per una etapa crítica, és habitual que el membre més insatisfet estableixi deadlines del tipus: ‘Si d’aquí a Nadal la cosa no ha canviat…'».

Històricament, els divorcis i les separacions consensuats han estat més comuns que els no consensuats. El 2018, per exemple, 65.636 ruptures van ser de comú acord, en comparació amb les 46.068 que no van arribar a un conveni, segons l’estadística del CGPJ.

Amb acord o no, abans d’arribar a la separació, «a les parelles i famílies que estiguin passant per algun tipus de malestar relacional, els aconsello, principalment, que sol·licitin ajuda professional i que no triguin gaire», recomana Adrián Montesano. «Les possibilitats d’unió o separació sense patiment ni més conseqüències disminueixen com menys es triga a afrontar la situació amb ajuda professional o sense. Dit d’una altra manera, com més aviat millor.

I en el cas que la separació arribi en unes dates tan assenyalades com el Nadal, com s’hauria d’afrontar? «Malauradament, no estem preparats per a les pèrdues. Som una societat educada en l’aferrament. Però les ruptures de parella, quan toquen, són molt saludables», afirma Montesano i explica el perquè. «És important que siguem conscients del fet que l’estrès relacional és un dels factors que té més incidència en el benestar psicològic de les persones. Així, els membres d’una parella amb un nivell de conflicte alt o amb un grau alt de desvinculació emocional estan exposats a nivells d’estrès equiparables a haver patit un trauma i que poden desembocar en importants problemes de salut tant físics com psicològics. Així doncs, una ruptura a temps és sempre una victòria per a la família, inclosos els fills, si n’hi havia».

En qualsevol cas, «si li ha representat un shock, que busqui el suport dels seus. Si li ha representat una alegria, que ho celebri. Si li ha representat les dues coses, doncs que ho celebri en companyia dels seus».

NO estamos biológicamente predispuestos hacia la monogamia y que si la practicamos es porque somos pobres

«Hay dos cosas muy importantes en la vida: una es el sexo y de la otra no me acuerdo». ¿Realmente el sexo es tan fundamental?

El sexo es importantísimo, muchísimo más importante de lo que piensa la mayoría de las personas, de las instituciones y la sociedad en general. El sexo determina en gran medida nuestra calidad de vida, en el sexo tienen su origen muchos comportamientos. Y sin embargo, el sexo está ninguneado.



¿Quiere decir que la monogamia guarda relación con la economía?

Exactamente. Nosotros somos monógamos porque somos pobres. Solo hay que observar nuestra sociedad para entenderlo: los ricos no son monógamos, como mucho son monógamos secuenciales (es decir, a lo largo de su vida tienen consecutivamente varias parejas, una detrás de otra).

Los que no somos ricos no podemos ser monógamos secuenciales porque separarse y divorciarse conlleva un enorme daño económico. Y la poligamia (tener varios compañeros sexuales a la vez) también es muy caro, ni usted ni yo nos la podemos permitir.

La necessitat de reparar el 1 d’octubre dos anys després

Les ferides de l’1 d’octubre 2017

Contusions i ansietat. Decepció, frustració i por. Ferides físiques i impactes emocionals.


El referèndum de l’1 d’octubre de 2017 deixa un balanç acreditat de 1.066 persones ferides per les càrregues policials i sis detencions


El record psicològic i material a les escoles continua oberta dos anys després del referèndum de l’1-O. Centres educatius on es van instal·lar les urnes reviuen l'»impacte» de l’actuació policial d’aquella jornada i alguns d’ells ressalten que algunes «ferides» encara estan obertes. Mentre alguns asseguren que s’ha treballat per tornar a la «normalitat», altres remarquen que no s’han recuperat del «xoc». Portes esbotzades, vidres trencats, ordinadors perduts, són part del balanç d’aquell dia.

Pasión sexual obsesiva

Las personas con pasión sexual obsesiva tendrían más probabilidades de engañar a sus parejas.

Más de 600 adultos jóvenes respondieron a preguntas destinadas a evaluar la pasión sexual armoniosa y obsesiva. También informaron cualquier instancia pasada en la que le habían sido infieles a un compañero. Como era de esperar, aquellos con pasión sexual obsesiva habían participado en muchos más actos de infidelidad que aquellos con pasión sexual armoniosa.

El deseo de vengarse de su pareja, aumentar su autoestima o cumplir con las expectativas sociales percibidas, como la noción de que los «hombres reales» tienen muchas parejas sexuales. Aquellos con pasión sexual armoniosa rara vez dieron tales razones para su infidelidad.

Las personas que se ven a sí mismas como controladas por fuerzas externas tienen más probabilidades de hacer trampa, especialmente cuando se combinan con una fuerte pasión sexual. Es mejor mantenerse alejado de las personas que siempre se ven a sí mismas como víctimas, ya que una relación con ellos seguramente será infeliz. La infidelidad es solo uno de los muchos desgarros que esas personas tienen para ti.

Por el contrario, es probable que las personas que creen que tienen el control de su destino sean mejores socios. Cuando también tienen una pasión sexual armoniosa, probablemente serán mejores amantes y compañeros de vida. Además, su sentido seguro de sí mismo también los hace menos propensos a desviarse de una relación comprometida.

Baja asertividad

Las personas con baja asertividad pueden mostrarse agresivas en sus interacciones o todo lo contrario, pasivas y vulnerables al conformismo social. Ambos extremos comunicativos dificultan el intercambio mutuo de perspectivas y la consolidación de vínculos basados en la confianza.

¿Cómo saber cuando una persona no es asertiva?

La asertividad es una habilidad social que se trabaja desde el interior de la persona. Se define como la habilidad para ser claros, francos y directos, diciendo lo que se quiere decir, sin herir los sentimientos de los demás, ni menospreciar la valía de los otros, sólo defendiendo sus derechos como persona.

Personas con trastorno antisocial

Las personas con trastorno antisocial presentan rasgos, tales como la impulsividad y la insensibilidad al castigo, que precipitan conductas disruptivas e inhiben las propiedades disuasorias del sistema judicial. Ambas dimensiones deben ser abordadas para su potencial reinserción.

El trastorno ANTISOCIAL supone el desprecio y violación de los derechos de los demás. Se presenta desde la edad de 15 años, como lo indican tres (o más) de los siguientes ítems:

1. Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención

2. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer

3. Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro

4. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones

5. Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás

6. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas

7. Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros

 

La revelación de una infidelidad

2 maneras de afrontar LA INFELIDAD

La revelación de una infidelidad, es un momento crucial en las relaciones de pareja. Para muchas es un punto de no retorno, tras el cual el vínculo queda irremediablemente dañado; mientras que a otras las permite redefinir, reforzar y renovar los cimientos sobre los que se erigen.


Ser infiel, es simplemente, romper la confianza de la pareja cuando se mantienen secretos alejados de la intimidad conyugal. En definitiva, somos infieles a nuestra pareja cuando le mentimos de manera consciente y a sabiendas de que nuestro comportamiento no es el correcto.

Escojer como tomárselo si es posible, se convierte en una elección.

El sexo para resolver discusiones.

El sexo como estrategia de resolución de conflictos puede reforzar su aparición posterior, especialmente cuando éste tiene lugar inmediatamente después de las discusiones. Por lo tanto, puede influir en las dinámicas relacionales incrementando el número de intercambios negativos.

El sexo después de una pelea tiene fama de ser fantástico y Montse, empresaria de 29 años, es una de tantas que lo pregonan a los cuatro vientos. Ella aún recuerda una noche en que tuvo una acalorada discusión con su novio. Alcanzó a pensar que ese sería el final de su noviazgo, pero dos horas después de críticas, ironías y reclamos, él le dijo que no dejaría que nada los separara porque ella era lo más importante en su vida. Cinco minutos más tarde habían dejado a un lado sus armas verbales y en medio de abrazos iniciaban lo que sería uno de los encuentros sexuales más apasionados de su relación. “Era como las primeras veces que habíamos estado juntos en la cama, pero más intenso porque ya había un sentimiento profundo de amor entre ambos”, recuerda.

Para Carlos, un ejecutivo de 40 años, el sexo de reconciliación es incluso mejor que aquel que se da después de una cena romántica y todo en la relación marcha sobre ruedas. Otros dicen que es superior al de despedida, cuando la pareja termina de mutuo acuerdo la relación pero antes de tomar caminos separados deciden decirse adiós en la cama. “El de despedida es muy angustioso porque uno quiere dar y recibir todo en un segundo”, dice Carina, de 40 años. En cambio, el sexo después de una pelea es para ella tan agradable que se corre el peligro de buscar cualquier riña para propiciar ese reencuentro. A Alberto, un banquero de 30 años, le parece más espectacular que los primeros encuentros sexuales. “Es una cosa rara porque entre besos y abrazos hay algo de venganza hacia el otro”, dice Pedro, de 35 años. Y agrega: “Uno tira a matar”.

Si bien es cierto que algunas desavenencias no comienzan desde el minuto uno, sino a raíz de la convivencia y son fruto del proceso evolutivo de cada persona. Sea cual sea el motivo que desencadene un desacuerdo no debemos permitir que esta no tenga fin, ya que a nivel emocional terminará pasándonos factura. Una cosa es discutir de vez en cuando, y otra, discutir por casi todo.