Gang Bang, placer en grupo y el bukkake. La humillación cura con autoestima.

El gang bang es una práctica sexual en la que una mujer mantiene relaciones con 3 o más hombres. Es como una orgía con la diferencia que hay una mujer y muchos hombres.

El gang bang va muy estrechamente ligado a otra práctica, el bukkake. El bukkake es aquella práctica en la que varios hombres eyaculan en la cara de una mujer. Es por ello que en un gang bang se da la situación ideal para llevar a cabo el bukkake.

Es una práctica en la que la mujer se siente sometida a un gran número de hombres, se siente «utilizada» por ellos y tiene que estar dispuesta a darles placer. Eso es una fantasía que tienen muchas mujeres, porque es una «humillación» consentida y el hecho de sentirse así es algo que excita muchísimo.

La humillación: un ataque a nuestra identidad

La humillación es un estado emocional negativo que deja una profunda huella en cada uno de nosotros. Sentir que carecemos de valía, que somos mediocres, que hagamos lo que hagamos quedaremos en ridículo es una cruz que podemos arrastrar durante largo tiempo.

La humillación activa áreas cerebrales vinculadas al dolor

El sentimiento de humillación ocasionaba una actividad cerebral mucho más rápida e intensa que la alegría, más negativa que la ira, y que además, las áreas vinculadas al dolor se activaban.

La humillación es una emoción desagradable e intensa que suele perdurar en el tiempo por la profundidad de su herida. Afecta a nuestra autoestima y de  algún modo hace que sea muy complicado volver a aumentarla.

Ante la humillación, autoestima

¿Qué podemos hacer ante todo esto? ¿cómo evitar que la humillación deje una huella profunda en nosotros? ¿de qué forma gestionar el malestar que nos provoca?

La clave está en conocernos y valorarnos. En no otorgar más poder a la opinión de los demás que a la nuestra propia. En saber quienes somos e impedir que los demás nos definan. En definitiva, en cuidar nuestra autoestima para que en los momentos de dudas, seamos capaces de recuperar la confianza en nosotros.

Valorémonos hasta el punto de que cualquier intento humillante por parte de alguien externo nos resulte indiferente. Porque no podemos evitar que otros nos humillen, pero sí podemos cambiar la manera en que esto nos afecta.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.