El dol durant la pandèmia de COVID-19

Tothom està passant per circumstàncies difícils i estressants. La pandèmia serà especialment difícil per als que viuen un dol. Tenir un pla clar per afrontar això és essencial, i algunes de les estratègies suggerides anteriorment poden formar part d’aquest pla.

El dol per la pèrdua d’un ésser estimat pot ser especialment difícil durant la pandèmia del COVID-19.

Alts nivells d’incertesa social, sanitària i ocupacional, reduint l’estabilitat a la vida mentre es viu el dol, el que pot crear dificultats per planificar el futur.

Una disminució en els nivells d’activitat que pot conduir a més temps per «pensar» i una capacitat reduïda per utilitzar passatemps i interessos com distraccions útils.

Minimitzar el temps que es passa veient les notícies. És sensat estar al tant dels anuncis importants de govern i dels funcionaris de salut. A part d’això, és millor no veure les notícies si això augmenta els nivells d’estrès.

 

Recomanacions dels psicòlegs per superar el confinament

Evitar que emocions com la por, la tristor, l’avorriment o l’angoixa interfereixin en la ja prou complexa situació sanitària.

Consells útils per mantenir la calma i viure amb intel·ligència i bona disposició el fet de no poder sortir de casa.

1. INFORMAR-SE BÉ: Consulta canals oficials, evita la sobreinformació i contrasta els continguts de les xarxes socials.

2. INFORMAR BÉ ELS ALTRES: Si t’has contagiat, explica-ho de forma clara i ràpida. Evita escampar rumors i informacions falses. Si tens infants a càrrec teu, respon a les seves preguntes de manera entenedora, sense mentir ni alarmar. Si tens persones infectades a càrrec teu, ofereix-los suport emocional i material. Si tens persones ingressades en una residència, vetlla perquè estiguin ben informades i sàpiguen el motiu de l’absència de visites.

3. ORGANITZAR-SE: A casa, acorda la logística domèstica durant la quarantena (compres, cura dels familiars, espais aïllats, etc.) No donis res per suposatA la feina, explica de forma clara i imminent la teva situació als teus superiors, equips i proveïdors, per poder prendre decisions i canviar rutines si cal. Si és possible pacta el teletreball i/o la delegació en altres persones, i estigues al dia de les mesures extraordinàries que pugui aprovar l’Administració.

Si has de treballar des de casa, estableix un espai i un horari al més semblant possible al que feies abans. Mantenir certes rutines t’ajudarà a mantenir l’ordre mental i la sensació de normalitat.

4. ESTAR CONNECTAT: No poder veure els teus en persona no significa no estar-hi en contacte! Truca’ls, envia’ls missatges, feu videoconferències… Us sentireu menys aïllats i més a prop.

5. CUIDAR-SE I PROTEGIR-SE: Segueix les recomanacions i mesures de prevenció de les autoritats sanitàries. Confia en la ciència i en el nostre sistema de salut. No prenguis més mesures de les necessàries. Això no et farà estar més segur i, en canvi, alimentarà la teva por i la dels que t’envolten, en especial la dels més petits. No facis consultes mèdiques supèrflues i fes vida normal en la mesura del que sigui possible.

6. RELAXAR-SE I DISTREURE’S: Accepta que hi ha una part de la situació que no pots controlar ni preveure. Utilitza tècniques per relaxar-te (respiracions profundes, ioga, meditació, activitats o moviments que ens facin sentir bé). Intenta fer exercici , sobretot si el teu confinament és preventiu. Gaudeix del teu temps lliure i de la gran oferta d’oci en línia gratuït de què disposes. Fes servir el sentit de l’humor.

7. TREURE’N LA PART POSITIVA: Tens un moment per parar i reflexionar sobre les teves prioritats. És una gran ocasió per compartir tasques domèstiques i donar-hi valor. Aprofita la calma per imaginar i crear: jocs per als infants, guions de teatre, poemes, il·lustracions, invents, projectes que tenies en un calaix. Recorda que només es tracta d’una situació temporal, passada la qual tots haurem après moltes coses.

CORONAVIRUS: ANSIEDAD y DEPRESIÓN

Los psicólogos recomiendan evitar la sobreinformación y buscar datos fiables para poder afrontar mentalmente esta crisis por el coronavirus

«Cuidar la salud emocional, además de insistir con las medidas de higiene, con la finalidad de reducir en la medida de lo posible situaciones de alarma» es el objetivo de las recomendaciones hechas por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, a través de su grupo de trabajo de Urgencias y Emergencias. La guía está dirigida tanto a las personas que ya están afectados por el coronavirus como las que no así como a la población de riesgo ante esta enfermedad vírica que ha sido catalogada por la Organización Mundial de la Salud como pandemia.

España es el segundo país de la Unión Europea con mayor número de contagios, más de 3.000 y con 86 muertes, y Madrid, como primera región afectada, con cerca de 2.000 afectados y 40 muertos, según los últimos datos facilitados.

«La falta de rigurosidad, forma de comunicación, o sobredimensión de las noticias, advertencias y consejos que se multiplican y se transmiten entre unos y otros pueden influir en el estado

emocional de las personas, dando lugar a conductas de alerta que se muestran poco eficaces a nivel personal y social», alerta el colectivo de psicólogos madrileños, que han elaborado la siguiente guía:

SI NO ESTÁ AFECTADO POR LA ENFERMEDAD

Pero está sintiendo una serie de emociones con alta intensidad y/o persistentes como:

1.- Nerviosismo, agitación o tensión, con sensación de peligro inminente, y/o pánico.

2.- No puede dejar de pensar en otra cosa que no sea la enfermedad, o la preocupación por enfermar.

3.- Necesita estar permanentemente viendo y oyendo informaciones sobre

este tema.

4.- Tiene dificultad para concentrarse o interesarse por otros asuntos.

5.- Le cuesta desarrollar sus labores cotidianas o realizar su trabajo adecuadamente; el miedo le paraliza y le impide salir a la calle.

6.- Está en estado de alerta, analizando sus sensaciones corporales, e interpretándolas como síntomas de enfermedad, siendo los signos

normales habituales.

7.- Le cuesta controlar su preocupación y pregunta persistentemente a sus familiares por su estado de salud, advirtiéndoles de los graves peligros

que corren cada vez que salen del domicilio.

8.- Percibe un aumento del ritmo cardíaco, respiración acelerada (hiperventilación), sudoración, temblores sin causa justificada.

9.- Presenta problemas para tener un sueño reparador.

RECOMENDACIONES

1. Identifique pensamientos que puedan generarle malestar. Pensar constantemente en la enfermedad puede hacer que aparezcan o se acentúen síntomas que incrementen su malestar emocional.

2.- Reconozca sus emociones y acéptelas. Si es necesario, comparta su situación con las personas más cercanas a usted para encontrar la ayuda y el apoyo que necesita.

3.- Cuestiónese: busque pruebas de realidad y datos fiables. Conozca los hechos y los datos fiables que ofrecen los medios oficiales y científicos y evite información que no provenga de estas fuentes, evitando información e imágenes alarmistas.

4.-Informe a sus seres queridos de manera realista. En el caso de menores o personas especialmente vulnerables como ancianos, no les mienta y proporcióneles explicaciones veraces y adaptadas a su nivel de comprensión.

5.– Evite la sobreinformación, estar permanentemente conectado no le hará estar mejor informado y podría aumentar su sensación de riesgo y nerviosismo innecesariamente.

6.- Contraste la información que comparta. Si usa redes sociales para informarse, procure hacerlo con fuentes oficiales.

CÓMO AUTOCUIDARSE

1.- Mantenga una actitud optimista y objetiva. Es fuerte y capaz.

2.- Lleve a cabo los hábitos adecuados y de higiene y prevención que recomienden las autoridades sanitarias.

3.- Evite hablar permanentemente del tema.

4.- Apóyese en su familia y amigos.

5.- Ayude a su familia y amigos a mantener la calma y a tener un pensamiento adaptativo a cada situación.

6.- Acuda a fuentes oficiales y busque información contrastada por expertos: Ministerio de Sanidad, Colegios Profesionales Sanitarios, Organismos Oficiales, OMS, etc.

7.- No contribuya a dar difusión a bulos y noticias falsas. No alimente su miedo ni el de los demás.

8.- Procure hacer vida normal y continuar con sus rutinas.

9.- Tenga cuidado con las conductas de rechazo, estigma y/o discriminación. El miedo puede hacer que nos comportemos de forma impulsiva, rechazando o discriminando a ciertas personas.

SI PERTENECE A LA POBLACIÓN DE RIESGO SEGÚN INDICAN LAS AUTORIDADES SANITARIAS

1.-Siga las recomendaciones y medidas de prevención que determinen las autoridades sanitarias. Confíe en ellos porque saben lo que tienen que hacer. Ellos tienen los conocimientos y los medios.

2.- Infórmese de forma realista y siga las pautas emocionales del apartado A.

3.- No trivialice su riesgo para intentar evadir la sensación de miedo o aprensión a la enfermedad.

4.- Tampoco magnifique el riesgo real que tiene. Sea precavido y prudente sin alarmarse.

5.- Si le recomendaran medidas de aislamiento, tenga presente que es un escenario que puede llevarle a sentir estrés, ansiedad, soledad, frustración, aburrimiento y/o enfado, junto con sentimientos de miedo y desesperanza, cuyos efectos pueden durar o aparecer incluso posteriormente al confinamiento. Trate de mantenerse ocupado y conectado con sus seres queridos.

6.- Genere una rutina diaria y aproveche para hacer aquellas cosas que le gustan pero que habitualmente por falta de tiempo no puede realizar (leer libros, ver películas, etc.).

SI ESTÁ PADECIENDO LA ENFERMEDAD

Siga las recomendaciones anteriores y además:

1.Maneje sus pensamientos intrusivos. No se ponga en lo peor anticipadamente.

2.-No se alarme innecesariamente. Sea realista. La inmensa mayoría de las personas se están curando.

3.-Cuando sienta miedo, apóyese en la experiencia que tiene en situaciones similares. Puede que ahora no lo asocie por tener percepción de mayor gravedad. Piense cuántas enfermedades ha superado en su vida con éxito.

PAREJAS: DOS MOTIVOS DE PORQUÉ FRACASAN

La falta de interés y de intimidad y los cambios en el modo en el que nos hablamos y nos escuchamos influyen en la calidad de la unión sentimental.

Cuando comenzamos una relación nos enfocamos en todo lo bueno que tiene nuestra pareja. Es el momento de descubrir a la otra persona y todo es nuevo y emocionante. Nuestra actitud es positiva y atendemos a lo que necesita, buscando la forma de complacerla. Le decimos piropos, halagos, somos detallistas y hacemos lo posible para que se sienta cómoda, especial y querida. En ocasiones podemos descubrir aspectos que no nos gustan demasiado, pero los pasamos por alto y nos centramos en lo que nos encanta.

Con el paso del tiempo, sin embargo, la relación llega al umbral en el que las cosas se vuelven familiares y, dejamos de hacer esfuerzos y tratamos a la pareja de manera diferente a como lo hacíamos al principio: pasamos por alto lo que antes nos entusiasmaba y ponemos el foco en lo que nos gusta menos; dejamos de estar presentes en la relación, dedicando más tiempo a otras cosas y no escuchamos ni atendemos a sus necesidades. «Perdemos la emoción y la energía y esto afecta a la calidad de la relación».

La falta de amor no es la culpable

Existen dos razones principales por las que fracasan las relaciones estables.

La primera es que hemos dejado de ser lo más importante el uno para el otro. «Las prioridades han cambiado y hay otras muchas preferencias antes que la pareja, lo que lleva a un distanciamiento y desconexión».

La segunda razón es la falta de pasión . La pareja está abocada al fracaso o a un sufrimiento compartido innecesario si no hay pasión, aunque se quiera mucho a la otra persona.

Pero, ¿qué es la pasión? Conviene aclarar, no obstante, que la pasión no se refiere de manera exclusiva a la relaciones sexuales. «La pasión es algo que va más allá del sexo y tiene que ver con la necesidad de buscar momentos de intimidad con la pareja que permiten la expresión de su amor y lo fortalece».

Es cierto que existen circunstancias que no facilitan que exista intimidad: el trabajo, los gastos del día a día, el cuidado de los hijos… Pero realmente son excusas para no hacer aquello que sabes que es bueno para la relación. De hecho, una de las características principales de las parejas que se mantienen unidas con el paso del tiempo es que cuidan la intimidad en la relación porque saben que potencia el amor. Para estas parejas los problemas del día a día no son un motivo para olvidarse de la intimidad en su relación, y buscan la forma de conservarla cada día.

Al comienzo de una relación, no imponemos reglas a nuestra pareja. Pero con el tiempo construimos creencias sobre cómo debería actuar, pensar o sentir nuestra pareja. Esperamos cosas de nuestra pareja que nunca esperaríamos de nadie más. Y, ¿qué pasa cuando no se cumplen esas expectativas? Bloqueamos nuestro amor incondicional, o incluso peor, tratamos mal o con indiferencia a nuestra pareja porque ya no nos satisface como al principio.

Pero la conexión y pasión que las parejas sienten al principio no desaparece de un día para otro. Su pérdida es la consecuencia de haber ido olvidando hábitos de pareja saludables. Es algo así como abandonar el hábito de lavarse los dientes a diario: a medida que pase el tiempo sentirás ciertas «molestias» o notarás que algo va mal pero quizá no seas consciente de los efectos dañinos de ese olvido hasta que empiece a doler y puede que entonces ya sea demasiado tarde.

Independencia, sí; falta de interés, no

La falta de interés mutuo es otra de las señales que indican que la pareja ha perdido la conexión. «Cuando nuestra atención se desvía hacia otras cosas que tienen más que ver con uno mismo que con la pareja, disminuye el interés por el otro y restamos tiempo a la relación para dedicárselo a otras personas o otras actividades».

Es fundamental que cada miembro de la relación mantenga su parcela de independencia, pero la pareja siempre debe ser lo más importante si queremos que la relación siga siendo extraordinaria.

La presencia, es decir, dedicar tiempo de valor a estar con nuestra pareja, a escucharla, a entenderla y a darle nuestra atención demostrando un interés real, refuerza el vínculo del amor, y cuando disminuimos nuestra presencia uno de los pilares de la relación se hace más débil sin darnos cuenta. «Una de las demostraciones de que esto está sucediendo es cuando uno de los miembros de la pareja empieza a dedicar el tiempo libre que antes compartía con su pareja a hacer otras actividades. No es el hecho de que esa persona dedique tiempo a sus aficiones lo que debe alertarnos, sino que al hacerlo está cambiando, sin ser consciente de ello, uno de los hábitos saludables que esa relación tenía al principio y que la hicieron funcionar».

Si no hay presencia en la relación, si la pareja no está presente de una manera real, habrá un distanciamiento y se empezará a buscar la conexión perdida fuera de la pareja.

Lo que dices y cómo lo dices importa

Cuando sentimos que nuestra pareja no nos escucha pensamos que no nos entiende, y en consecuencia que no somos lo suficientemente importantes para él o ella. «Tener una buena comunicación con tu pareja no es solo sentarse a hablar, es también escuchar con amor, atención e interés lo que está diciendo para entenderla. Cuidar la comunicación con tu pareja, refuerza la conexión», aconseja la psicóloga.

El lenguaje con el que nos dirigimos a la pareja es otra de las señales importantes. Con el paso de los años dejamos de usar palabras cariñosas y amables para sustituirlas por otras más rudas, al tiempo que cambiamos nuestro tono. No importa solo lo que decimos, sino también cómo lo decimos.

Apreciar es dar valor, mérito y cariño a las personas. Dejamos de apreciar a nuestra pareja cuando disminuimos los gestos cariñosos o los detalles que muestran que es importante para nosotros. Y también cuando no expresamos lo que nos gusta de ella y damos por hecho que ya lo sabe; o incluso cuando sin ser conscientes de ello nos vamos al otro extremo y manifestamos lo que no nos gusta o le damos otro sentido a lo que antes nos gustaba. Pasamos de expresiones como «cariño, me encanta que seas tan alegre» a «siempre te ríes por todo, no te tomas nada en serio».

Cuando aprecias a alguien eliminas el juicio y la crítica y conectas con la esencia de la otra persona y es más fácil amar. «Si dejamos de apreciar a nuestra pareja se sentirá rechazada y eso afectará a la conexión».

Discutir, pero no destruir

No es el hecho de discutir en sí lo que debe preocuparnos pues, tal como explica la psicóloga, hacerlo de una manera sana y tener puntos de vista diferentes es positivo para la pareja. «Lo que debe alarmarnos es retirar el amor a nuestra pareja tras una discusión. Eso implica no olvidar la discusión cuando terminan y buscar un escarmiento para esa persona o querer que sufra las consecuencias de lo que ha pasado».

Cuando se retira el amor se hacen cosas como dormir en otra habitación (o en el sofá); dejar de hablarse durante días; ignorar lo que hace; hablar con mal tono; hacer reproches; no responder a sus llamadas o mensajes; desaparecer de casa varios días sin decir nada; amenazar con dejar la relación; decir que ya no queremos a la persona; hacer desprecios o salir de la habitación cuando la otra persona entra…

Cuando se retira el amor por una discusión, se activan tres sentimientos perjudiciales para la relación que son el rechazo, el rencor y el resentimiento.

Para recuperar la pasión y el romance, el psicólogo aconseja que des un paso atrás y te preguntes: «¿Qué adorabas de tu pareja al inicio?, ¿Qué es lo que te hizo enamorarte de él o ella?, ¿Qué es lo que lo hace a él o ella la persona más importante en tu vida?». Después, cambia el enfoque hacia el amor que sientes por tu pareja, deja de vivir de expectativas fabricadas y vive en el momento, compartiendo el amor que sientes y tienes.

Las claves para una relación afectiva duradera

A menudo pensamos que nuestra relación será la excepción, que nuestro actual amor es el definitivo y que a esa persona a la hoy estamos cogiendo de la mano la querremos hasta el final de los días. Pero lo cierto es que la mayoría de las parejas no serán “felices para siempre”. No hace falta mirar mucho más allá de nuestro entorno para observar que cada vez hay más rupturas y más descalabros emocionales.

Cuando esto ocurre y llega la separación, tendemos a atribuir el fracaso a las “incompatibilidades insalvables”. Pero si hacemos el esfuerzo de analizar con perspectiva nuestras relaciones pasadas, en la mayor parte de los casos llegaremos a la conclusión que lo que ha faltado es tener presente las bases, conocer los pilares realmente importantes en una relación de pareja y trabajarlos a lo largo de la relación.

Más allá de la pasión

La (relativa) importancia del sexo

Antiguamente, todas estas reflexiones y planteamientos no existían porque la relación y el matrimonio eran vistos como un pacto social, un contrato. No fue hasta más adelante cuando los compromisos de pareja empezaron a ser fruto del vínculo emocional y el amor.

Pero hoy en día a menudo estamos yendo al otro extremo: creemos que la pasión y el sexo desenfrenado pueden con todo y es lo más importante en una relación. Tampoco es así.

Un grupo de investigadores británicos ha entrevistado a unas 4.494 personas de entre 18 y 65 años para saber qué funciona y qué destruye una relación de pareja. En esta investigación se preguntó a todos los participantes cuáles eran las diez cosas que más les gustaban de su relación de pareja. Y resulta que el sexo no apareció en la mayoría de las respuestas.

Claves para que el amor sobreviva

Del romance al compañerismo

Una de la conclusiones del estudio es que para lograr que el amor sobreviva y que la relación perdure es fundamental superar la transición del romance al compañerismo. Es decir, sobreponerse al síndrome de estrés posromántico.

Los diez aspectos imprescindibles que valoraban los entrevistados para tener una relación sana y duradera fueron:

1.- Reír juntos

2.- Compartir valores e intereses

3.- Ser los mejores amigos

4.- Sentirse cuidados y apoyados

5.- Sentirse seguros

6.- Ser felices

7.- La confianza

8.- Compartir una relación cercana

9.- Hablar y escuchar

10.- Estar enamorado y ser amado

Un trabajo diario

Los hábitos para que una relación dure

A través de las respuestas recibidas, los investigadores llegaron a la conclusión de que hay muchos aspectos que apreciamos en una relación mucho más que la frecuencia con la que tenemos encuentros sexuales, siempre que estos sean de calidad. Y, por ende, los hábitos para conseguir los diez aspectos nombrados son:

1. Decir “gracias”, tener en cuenta los esfuerzos del otro y tener gestos positivos.

2. Una comunicación sana y positiva, tanto del día a día como de la parte emocional.

3. Hacer detalles sorpresa y tener generosidad hacia el otro.

4. Compartir las tareas de casa y las responsabilidades de forma equitativa.

5. Expresar las emociones de amor hacia el otro; decir “te quiero” como una reafirmación de los sentimientos.

6. Compartir valores, gustos, aficiones, intereses, etcétera. Tener cosas en común.

7. Tener un sentido del humor común

Con todas estas conclusiones, podemos observar que para que una relación funcione es necesario un esfuerzo constante en el día a día para trabajar y conseguir una afinidad, compartir el sentido del humor, generar una admiración mutua y demostrar el afecto.

ACTIVIDAD SEXUAL Y DOLOR DE ESPALDA

Como hacer el amor -con cuidado- y sin dolor lumbar

¿Como saber si tu dolor es discal o facetario?

Hacia adelante. Estás provocando una flexión de tronco.
Si te duele, dolor discal.
Hacia atrás. Estás provocando una extensión de tronco.
Si te duele, dolor facetario.

Dolor lumbar discal

El dolor discal es típico de enfermos con “desgaste” discal.
Es más frecuente que el dolor facetario.
También es típico en pacientes que padecen  una hernia discal en fase aguda; el dolor característico de un ataque de ciática.


Dolor lumbar facetario

Quien tiene este tipo de dolor, es el que te cuenta, que en la cama no está bien, y que si un día intenta dormir por encima de sus posibilidades, su espalda se queja y debe levantarse de la cama.

El dolor facetario es el que padecen los enfermos que se benefician de la rizolisis. (sobre las Infiltraciones) .

Si  has leído  el informe de tu Resonancia lumbar y aparece componente facetario.


Normas de “uso”

  • “Calentar” no puede ser malo para ningún “deporte”. Los masajes como preliminares o los baños con agua templada obran maravillas “antes de”.
  • La tolerancia, la comunicación y el respeto mutuo debe ser máximo. Aún con dolor lumbar es posible tener relaciones sexuales satisfactorias. Y el placer proporcionado por un buen orgasmo, la liberación de endorfinas -hormonas que provocan bienestar- ayudaran a mitigar nuestro lumbago.
  • Te recomendaría que llegaras a un acuerdo con tu pareja y que al principio se practicara solo una postura sexual por acto. Así sería más fácil identificar las posturas que provocan dolor y las que no.
  • Recuerda que muchas veces el dolor aparece horas después de haber estado “practicando”…
  • Imaginación al poder con el mobiliario.
    Una dura mesa de cocina puede ser el testigo mudo de un tórrido encuentro. Como Jack Nicholson y Jessica Lange en el Cartero siempre llama dos veces.Y una silla alta -que mantenga la cadera a 90 grados- será un gran aliado para pacientes afectados de artrosis de cadera o operados de prótesis de cadera. (Comprobad la robustez de la silla… no vayamos a acabar en urgencias de trauma… Ehem ehem)