AUMENTAR LA FERTILIDAD EN LA MUJER

Con el retraso en la edad para tener hijos, uno de los problemas a los que se enfrentan la mayor parte de las personas que quieren ser padres es el aumento de las tasas de infertilidad. Este es uno de los motivos por los cuales la investigación sobre esta cuestión ha aumentado en los últimos años.

Ahora, un nuevo experimento llevado a cabo en la Universidad de Queensland en Australia y publicado en la revista Cells Reports ha logrado elevar las tasas de fertilidad en ratones hembras adultas con pequeñas dosis de un compuesto metabólico que revierte el proceso de envejecimiento en los óvulos, ofreciendo esperanza para las mujeres que luchan por concebir y no pueden.

Los expertos han logrado desarrollar un tratamiento no invasivo que podría mantener y restaurar la calidad y la cantidad de óvulos y lograr un resultado espectacular en lo que hasta ahora es el mayor obstáculo de las mujeres mayores a la hora de dar a luz. El equipo de investigación descubrió que la pérdida de la calidad de los ovarios provocada por el envejecimiento se produce a causa de niveles más bajos de una molécula en concreto, presente en las células que proporcionan la energía necesaria para el proceso. Los óvulos de calidad son esenciales para el éxito del embarazo, porque proporcionan todo lo necesario para que el embrión pueda salir adelante. Los investigadores se centraron en si el proceso de envejecimiento reproductivo podría revertirse con una dosis oral de un compuesto precursor, utilizado por las células para crear la molécula.

La molécula en cuestión se conoce como NAD (dinucleótido de nicotinamida y adenina) y el precursor como NMN (mononucleótido de nicotinamida).  Teniendo en cuenta que la fertilidad en los ratones hembras comienza a disminuir desde alrededor de un año de edad debido a defectos en la calidad de los ovarios, de la misma forma que ocurre en el caso de las mujeres, trataron a los ratones con dosis bajas de NMN diluidas en el agua que ingerían durante cuatro semanas. De esta forma, pudieron restaurar drásticamente la calidad del ovario y aumentar los nacimientos vivos durante un ensayo de reproducción.

El problema de la calidad de los ovarios es todo un desafío en los países desarrollados. Teniendo en cuenta que alrededor de una de cada cuatro mujeres que se someten a un tratamiento de fecundación in vitro en estos países tienen 40 años o más, se trata de un logro de gran impacto. Entre otras cosas porque la fecundación In vitro no puede mejorar la calidad del óvulo, por lo que la única alternativa para estas mujeres en la actualidad es usar óvulos donados por mujeres más jóvenes.

Los nuevos hallazgos sugieren que existe una vía alternativa para que estas pacientes puedan utilizar sus propios óvulos a la hora de concebir, recuperando la calidad de los mismos. Mediante la administración oral de agentes potenciadores de la NAD, se podría restaurar la función reproductiva femenina con métodos mucho menos invasivos que la fecundación in vitro.

Cuando el sexo supone un suplicio

Una de cada diez mujeres sufre dolor en sus relaciones sexuales

Los ejercicios de suelo pélvico, la mejor terapia para el dolor vaginal
Los ejercicios de suelo pélvico, la mejor terapia para el dolor vaginal GETTY IMAGES

En el vaginismo se produce un espasmo que evita incluso la penetración. En la dispaurenia es la musculatura vaginal y cómo responde al pene lo que causa la dolencia. Casi el 10% de las mujeres sufre dolores durante el coito.

Maite no ha tenido buen sexo prácticamente nunca. Lo suyo no es una cuestión moral o religiosa, es algo tan sencillo como que ve las estrellas cada vez que lo intenta. Al principio pensó que sería un tema de lubricación, así que recurrió a aceites y geles para acompañar sus coitos. Conseguía así que el pene entrara sin problema, pero era llegar dentro y, literalmente, morirse del dolor. Da igual cómo estuviera y dónde se pusiera. Tenerlo dentro implicaba dolor. Primero, cambiaban de postura: de la del misionero a la del perrito, de esa a ponerse de lado. Venga lubricantes de todos los sabores y colores. Daba igual. Dolía. Mucho. A Maite le diagnosticaron dispaurenia después de un par de consultas, pero hasta que no ha hecho gimnasia vaginal no ha dejado de sufrir con sus relaciones sexuales. Con lo que todo eso conlleva.

El machaque no fue solo físico. La sensación de dolor era tan real como para dejar de intentarlo. Al final sus relaciones jamás eran tan buenas como le apetecía. Aprendió todo lo que le hizo falta en sexo no coital y se siente a la perfección con su actual pareja, pero, como a todas, a veces le apetece que el sexo sea de lo más convencional: «Nos inventamos de todo. Nos hicimos expertos en sexo tántrico para alcanzar el orgasmo sin penetración. Pusimos especial énfasis en el sexo oral. Nos deleitamos con masajes y cuidados de todo tipo, pero (suelta una carcajada antes de seguir hablando por teléfono) yo echaba de menos que me la metieran. «Hasta que Maite no tuvo esta pareja que ha entendido que hay un problema, su vida está plagada de hombres que la tachaban de «frígida» o que no entendían que no pudiera tener penetración de ninguna de las maneras.

La musculatura vaginal es la responsable de que una de cada diez mujeres sienta dolor al tener relaciones sexuales con coito. «El dolor en la vagina sucede por un mal funcionamiento muscular, ya sea por debilidad o por hipertono». «Se puede contraer mucho la vagina y no tener tonificado el músculo o se puede apretar más o menos y tener la musculatura hipertonificada. En ambos casos producirá dolor. Por eso es importante saber exactamente cómo es la dolencia para ejercitar los músculos que sean apropiados». La musculatura de la vagina va por libre. El trabajo es conjunto entre la terapeuta, que deberá calibrar la gravedad de la situación y elegir los ejercicios apropiados para tonificar adecuadamente la vagina, y la paciente. «El trabajo de la paciente será semanal. Tendrá que hacer los ejercicios apropiados que se le vayan marcando. Y el de la terapeuta, igual, porque los ejercicios se van adecuando conforme se progresa.»

La musculatura de la vagina va por libre

El vaginismo es diferente. En la dispaurenia, el pene llega a entrar y a incomodar a la mujer; en el vaginismo, la propia vagina de la mujer reacciona ante la presencia del pene y se bloquea. Realmente impide que pueda entrar siquiera. Pero el espasmo no se produce solo por una cuestión física, sino que es un compendio de factores que, sumados, provocan esta reacción. El bloqueo es también emocional. La mujer no quiere tener esa relación sexual aunque ni ella misma sea consciente de ese rechazo. Y su cuerpo actúa. Por eso el trabajo debe hacerse desde ambos frentes: psicológico y fisiosexológico. Explora cómo hacer frente al vaginismo, una disfunción que afecta al 12% de las mujeres en edad fértil. Desde Anvag recoge los testimonios de mujeres de todo el mundo que han superado el vaginismo con el tratamiento adecuado. Este es de los más completos: ejercicios de suelo pélvico, trabajo con juguetes sexuales y acompañamiento psicológico. En menos del 24% de los casos es una causa física la responsable del dolor.

El sexo puede y debe provocar todo tipo de sensaciones, salvo dolor. En ninguna de sus posibilidades. Y, cuando aparece, hay que erradicarlo como sea.

DROGAS, EL ENTORNO

La importancia del contexto como un importante factor en los problemas de adicción. El contexto como variable ha sido apoyada por más de cuarenta años de investigación. Sin embargo, su poder explicativo y predictivo ha sido olvidado en un mundo que concibe al problema de la adicción sólo desde las características químicas de las sustancias o de los efectos cerebrales de las drogas. Lo cual es un grave error, debido a que ninguno de los dos modelos mencionados puede explicar por sí solos que llevó a una persona a desarrollar la adicción y que acciones se pueden hacer para prevenirla.

La necesidad de la evaluación de la adicción desde el modelo bioconductual:

Pese a los intentos de algunos teóricos por crear representaciones ciertamente novelescas, como aquella metáfora que cuenta cómo las sustancias psicoactivas secuestran el circuito de recompensa del cerebro (Flores y Fernández, 2011; Becoña y Cortés, 2011), nosotros proponemos realizar una mirada integral al fenómeno de la adicción basada en el modelo biopsicosocial o bioconductual (Secades-Villa, García-Rodríguez, Fernández-Hermida y Carballo, 2007), aun a sabiendas de que para establecer el peso de cada uno de los factores propuestos, la generalidad no sirve. La única forma de poder explicar el mantenimiento de una conducta adictiva es atendiendo al caso del sujeto particular y las circunstancias históricas, contextuales y culturales que rodean su consumo de drogas. De otra forma, caeríamos en un reduccionismo poco útil para explicar un fenómeno complejo.

El efecto del contexto en el desarrollo de las adicciones basado en las investigaciones de Bruce Alexander y su Park Rats:

Sin embargo, el profesor emérito de la Universidad de Vancouver Bruce Alexander, fue el primero en señalar que el ambiente o entorno en el que se realizaban estos experimentos con drogas y animales, importaban y mucho (1978, 1981, 1982).” Por cuestiones de espacio no profundizaremos en la serie de los experimentos que realizó entre 1978 y 1982 y que se han conocido como el Rats Park, pero en ellos Alexander y sus colabodores proporcionaban a las ratas un ambiente sumamente enriquecido de estimulación (ruedas para jugar, camadas de crías, otras ratas, un amplio espacio en el que moverse, etc.) a la vez que, a modo de resumen, les daban a elegir entre la auto-administración de morfina y agua.

Alexander (1978) hipotetizó que la disponibilidad de estimulación apetitiva y reforzante reducía el interés de las ratas por la morfina. ¿Podríamos extrapolar esta explicación al caso humano y a la relación entre determinados contextos empobrecidos y consumo problemático de drogas? Posiblemente sí.